Mi Historia

Quienes me leen acá saben muchas cosas sobre mí. Saben que tengo 24 años, que peso alrededor de 74 kilos, que estuve pesando 81 en febrero, y quiero pesar 58 kgs. Saben más o menos como es mi dieta, que mi mayor problema es la ansiedad, que tengo un novio que me cuida y me ayuda mucho, que tengo trabajo y mi menú busca acomodarse a eso.

Pero hay mucho que no les he contado, mucho que también es parte de mi lucha día a día. Les conté en uno de mis primeros posts que cuando subí mucho de peso por primera vez fue cuando tenía 17 años por ciertos problemas familiares que me gatillaron una ansiedad mucho mayor que la que normalmente sentía.

Resulta que soy hija única. Mi padre murió cuando yo tenía 12 años. Me quedé viviendo con mi mamá y mis abuelos maternos, lo cual dentro de todo no fue un cambio tan grande en mi vida, ya que siempre pasé mucho tiempo con ellos, dado que tanto mi mamá como mi papá trabajaban bastante.

Mi abuela tenía arteresoclerosis, esta es una enfermedad que afecta la circulación de la gente mayor. Cuando tenía problemas de circulación sanguínea hacia el cerebro, la vida era un infierno para todos los que vivíamos con ella. Se enojaba por cualquier cosa, nos gritaba, nos insultaba, nos recriminaba, nos decía las cosas más horribles y echaba muchos garabatos. Amenazó con pegarme varias veces pero nunca lo hizo. Después olvidaba estos ataques de rabia y si se los recriminabas los negaba y te trataba de mentirosa. Yo crecí con esto, con ella, desde aún antes que mi padre muriera, pero cuando el murió pareció que no había escapatoria a esa casa. Aún cuando mi abuela no estaba enferma con ataques de rabia, era una persona naturalmente manipuladora, experta en chantajes emocionales que siempre funcionaban con mi madre y yo jamás aguanté. En ese tiempo la vida en el colegio privado al que iba también era un infierno, mi doble infierno eran la casa y el colegio, y mi única escapatoria, mi mamá. Era mi madre y mi mejor amiga y a veces salíamos sólo las dos y conversábamos o estábamos en silencio, pero juntas, sabiendo que sólo nos teníamos la una a la otra, o eso decíamos.

La adolescencia fue difícil. El colegio, un infierno. Lleno de mujeres mentirosas, manipuladoras, cínicas, dispuestas a apuñalarte por la espalda a la primera de cambio. Los hombres eran en su mayoría superficiales, y les gustaba salir y emborracharse, y les gustaban las chicas muy lindas y delgadas. Los más estudiosos podían ser bastante competitivos y algo envidiosos. Encontrar amigos de verdad era difícil pero los encontré, no fueron muchos, pero bastante buenos, éramos quienes sobrevivíamos ahí. Freaks y raros para el resto supongo, muchos teníamos difíciles vidas personales y nos apoyábamos y tratábamos de salir adelante. Yo tardé mucho en superar la muerte de mi padre porque nunca tuvimos una gran relación, me costó extrañarlo y me costó darme cuenta que me hacía falta. Así que estaba entre el colegio infernal, la abuela loca y el duelo pendiente por mi padre cuando mi mamá se enfermó.

Comenzó a desarrollar una paranoia. Creía que la perseguían, a ella y su familia, y dejó de salir de la casa y trabajar. Pensé que se le pasaría pronto y que había que dejarla tranquila un tiempo. Yo tenía 16 años, camino a los 17. No se le pasó nunca. Sólo empeoró con el tiempo. Nos acusaba a mí y a mis abuelos de cosas que no entendíamos. Yo llegaba y a veces veía que me había botado a la basura cosas mías sin razón y al preguntarle por qué, me gritaba. Hubo días en los que perdió totalmente la conciencia de sí misma y protagonizó escenas que luego no podía recordar, como una noche en la que estuvo gritando y llorando como un bebé, en lo que a ratos parecía ataque de rabia, de tristeza o desesperación. Nadie podía calmarla. No lloraba como un adulto, sino como un niño pequeño. Sollozaba a gritos. Cuando me veía sólo empeoraba. Tuve que encerrarme en mi pieza para ver si se calmaba. Me dormí muy tarde en la madrugada y fui a dar un examen al colegio al día siguiente. Nunca sentí tantas ganas de morirme en mi vida. La vida simplemente había perdido el sentido. Me levantaba todos los días por obligación y rogaba porque me atropellara un camión.

Un día mi abuela y yo encontramos a mi mamá inconsciente en su cama porque tomó demasiados remedios para dormir. Otro día llegó a mi pieza a decirme que estaba haciendo arreglos (dio a entender que de la índole de un testamento) porque tenía asumido que moriría pronto. Cosas así podían pasar cualquier día. Y no podíamos obligarla a tratarse, no quería y lo peor es que mi tío (su hermano) la apoyaba, le creía todo lo de la persecución y pronto descubrimos que compartía su paranoia, pero él se mantenía trabajando, aunque su comportamiento también se volvió cada vez más errático. No teníamos dinero para internar a mi mamá (todavía no lo tenemos) y es imposible tomar un paso así mientras mi tío la apoye. Habría que internarnos a los dos, y con mi tío eso no nos corresponde (le corresponde a sus hijos, que son adultos) y habría que forzarlos... no, no resultaría, entre el dinero que no tenemos y el hecho de que habría que forzarla pero mi tío se negaría y a él no podemos forzarlo a nada, es imposible.

La enfermedad de mi mamá se ha calmado con el tiempo, no tiene escenas diarias pero sigue creyendo que la persiguen y casi no sale de la casa. A veces habla sola (ella cree que le habla a sus perseguidores y los acusa de las cosas que le han hecho) y tranca las puertas de la casa o hace cosas que no entendemos pero nos imaginamos que van dirigidas a enviarles mensajes a ellos.

A mí con los años me ha costado mucho asumir todo lo que esto me ha provocado. Claramente elegí "comérmelo" por mucho tiempo. Te provoca mucha culpa despertar un día y sentir que odias o le tienes gran resentimiento a esa persona a la cual en el fondo amas. Sentir que hay un abismo entre dos personas que fueron tan unidas como mi mamá y yo. Pasar tanto tiempo preocupada y triste por verla tan mal, que te olvidas de lo que a ti te pasa. Que tienes rabia, que te sientes sola, que realmente caíste en un abismo de soledad cuando aún erea una adolescente y necesitas un padre o una madre o un hermano o alguien que te cuide y te ayude y no hay nadie. Preocuparte tanto de lo que le pasa a ella que no piensas en ti y de golpe debes asumir que también tú tienes necesidades y que no fue justo que te tocara ser la adulta de la casa tan temprano. Negar la propia depresión en la que estás metida porque la paranoia de tu mamá, la artereosclerosis de tu abuela o los problemas cardíacos de tu abuelo son más urgentes. Y de repente darte cuenta de todo y sentir que te llenas de rabia. Y luego viene la culpa por sentir rabia. Sabes que no deberías sentirla porque son tu familia y te aman y los amas y no es su culpa, nada de lo que ocurrió es su culpa. Pero la rabia sigue ahí y tratas de ignorarla o esquivarla para que te deje vivir, para que no te ahogue y no te supere ni te venza, y sólo terminas comiéndote al mundo con angustia y lágrimas atrapadas en tu garganta.

Aún escribiendo esto siento el nudo en la garganta y las lágrimas asomarse. Mucho ha cambiado pero mucho sigue igual. La casa de mis abuelos es un sitio atemporal, los años no parecen pasar, nadie sabe comunicarse con nadie, todos se pelean con todos TODO EL TIEMPO. Mi abuela y mi mamá siguen peleando como dos adolescentes, mi mamá sigue desvariando, mi abuelo sigue evitando involucrarse, mi abuela sigue siendo manipuladora y mi mamá sigue hablando sola y trancando las puertas. Mi abuela se enoja, la critica, mi mamá se enoja de vuelta, pelean y todo vuelve a empezar. Yo por fin me fui de la casa a los 23 años, el año pasado, cosa que quería hacer desde los 18. Ahora mi vida está mucho mejor, pero hay muchas cosas que no he superado. Sigo yendo y sintiendo rabia y tristeza de que las cosas estén así e impotencia por no poder cambiarlas o mejorarlas. Sigo reprimiendo muchos de mis sentimientos. Superé la muerte de mi padre, pero aún no supero la enfermedad de mi madre, ni los traumas que me dejaron los malos tratos de mi abuela durante mi niñez y mi pubertad. Voy, almuerzo con ellos, tengo el contacto mínimo, hablo de noticias o cosas banales e intento huir antes de que se desate alguna crisis. Y no sé como cambiar esto. No sé como ir y no querer llorar de la lástima y la pena y la rabia de ver que todos los problemas siguen ahí, igual y que no se solucionan. Como dejar que cuando mi mamá habla sola no me afecte o cuando mi abuela insulta a alguien no me haga querer insultarla de vuelta. Sólo voy, los veo por poco rato y escapo apenas puedo. Y no quiero escapar más. Quiero enfrentar las cosas y hacerlo bien. Quiero ser una persona sana, con relaciones sanas, no sólo con la familia que me tocó, sino también con la que algún día espero formar. Y para eso necesito superar todo esto, para que no me controle a mí, para que la ansiedad, la angustia, la pena y la rabia nunca más me vuelvan a controlar.

14 comentarios:

Lollipop dijo...

Que duro amiga. Realmente en estos casos es complicado decir algo, cuando tú lo has dicho todo. Lo único que se me ocurre es apoyarte en todo, que sepas que estamos aquí, y que estoy segura que con tu chico estarás de maravilla, él te cuidará y estarás mucho mejor.

Tú debes de ser quien controle tu vida, nadie más, ni familiar, ni amistades ni siquiera los kilos, solo tú.

Mucho ánimo.

Mely dijo...

Wow. Simplemente me ha dejado con la boca abierta y juraría que se me estaba formando tambien un nudo en la garganta... es una injusticia que gente como tú tenga que aguantar situaciones como esas diariamente, y por otra parte es una lástima que gente como tu familia sufra problemas así sin tener culpa ninguna...
Te mando todos mis animos desde aqui y a seguir para alante eh? que el tiempo todo lo cambia.
Un besazo muy grande

Amara dijo...

Hola Preciosa,solo decirte que tengas mucho animo,que hay cosas en la vida que por mucho que intentes no depende de ti solucionar,que es muy dura tu situación y muy dolorosa,pero que tienes,que pensar en ti,necesitas superar todo esto,que no significa olvidar ni dar de lado a nadie.

Un beso muy grande y ya sabes donde estoy para lo que necesites.

CHOCOLATE dijo...

HOLA MI NINYA GUAPA LA VERDAD ES QUE TU LO HAS DICHO TODO PERO NO HAY VENSEDORES SI NO VENCIDOS NADIE ELIGE LA FAMILIA QUE LE TOCA
PERO TENEMOS QUE TIRAR CON ELLO ERES UNA CHICA MADURA, Y DE TODO ESTO SOLO TE QUEDA APRENDER
Y AYUDAR SIN OLVIDARTE DE TI MISMA.
MI MAS ENHORABUENA POR EXPRESAR TUS SENTIMIENTOS DE UNA MANERA TAN CLARA Y SERENA.
ME HACE VER QUE LA NINYA YA CRECIO.

UN BESO

la exploradora dijo...

me siento muy identificada con tu historia, y te entiendo perfectamente, es lo peor del mundo ver como el entorno se deshace frente a nosotras y no podemos hacer nada para cambiar la realidad.
Veo que tenes una gran mochila a tus espaldas, haces bien en compartir esto! te va a ayudar sacar fuera todo, los malos recuerdos, los traumas y los kilos de mas, que es clara senal de que todo este tiempo fuiste acumulando emociones y aplacando tu ansiedad con la comida. Sos muy fuerte chiquita!
te mereces lo mejor del mundo!
besos

M dijo...

Qué historia GS! que bueno q hayas podido compartirla, forma parte del cambio en el q estás, de sacar para afuera. Te mando un gran abrazo y mucha fuerza, sé q es dificil ordenarse con la comida con tantas emociones en tu vida pero a la vez es lo q te saca a flote tambien porq es un problema menos, y te claridad, esa claridad meridiana q se ve en tu relato. Un beso enorme

★Esther★ dijo...

hola guapa, yo a veces pienso que mi relacion con mi familia es mala, pero cuando leo cosas asi me doy cuenta de que a lo mejor exagero un poco...

Te han pasado muchisimas cosas malas en la vida, pero no hay nada que no se pueda arreglar, tienes que pensar mas en ti y no preocuparte tanto por otras personas, si que es verdad que es tu familia y gente que te preocupa mucho, pero ya intentaste hacer todo lo que pudiste durante toda tu vida. Ahora te toca a ti vivir tu vida, vivirla feliz y con la gente que te quiere, intentar formar tu propia familia y que todo te vaya mejor.

Espero que pronto se mejore tu situacion :)

Un besazo!

Li dijo...

Es dificil definitivamente el entorno que te rodea, es muy triste querer ayudar y no saber hacerlo o no poder hacerlo, ahora te toca vivir a ti GS ellos bien que mal ya vivieron su vida, desafortunadamente ha tocado pasar por cosas tan complicadas, pero ahi no se puede hacer nada..solo se tolerante y fuerte..no permitas que te afecte, vive.

Un abrazo fuerte.

Areli dijo...

Ahorita leo tu post querida, quiero leerlo despacio.

Pero claro que tambi{en te doy el tour como no... Nora y yo...

Y sabes... aquí también este mes son fiestas patrias, así que también hay antojos por todos lados.

Pero seguimos en la lucha!!!

Ánimo!

Areli dijo...

Ay G.S.... de verdad que me quedé sin palabras. Lo único que te puedo decir es que es un proceso largo y dificil. Tienes el apoyo de nosotras, pero lo más importnate es que tienes las ganas.

Regularmente el apoyarse en la espiritualidad, de cualquier forma que la profeses es lo que ayuda bastante.

Espero que pornto pases esta etapa y seas una persona nueva, feliz y con mucho ánimo para enfrentar lo que sea.

Abrazos!!!

Mara dijo...

Amiga, que cosas más duras... pero sabes? estás muy bien con la nueva actitud, nunca está de más la terapia y las amigas que te seguimos aunque sea enla distancia.
Te mando muchos besos y abrazos, y los mejores deseos para que consigas lo que quieras d la vida

Javi dijo...

La vida es así de dura, no hay duda. Mi abuelo materno sufría de una manía persecutoria que un psiquiatra se encargó de convertirle en un complejo de superioridad que no sé yo qué es peor.
Tu vida es mucho más que esos malos recuerdos y la única que debe guiar tus pasos debes ser tú misma, ánimo que tú puedes.
Fuerte abrazo

Kalila dijo...

Hola guapa, me ha costado mucho comentar esta entrada porque lo que cuentas es muy duro, va mucho más allá de un simple comentario de ánimo que yo, desde la distancia te pueda enviar. Veo que lo has pasado muy mal en la vida pero también descubro a una persona con mucha fuerza, que ha sabido buscarse un camino por si misma y por eso sé que vas a ser capaz de sobreponerte a todo lo malo y empezar a pensar en ti misma y en lo que tú quieres hacer con tu vida y sé que lo vas a conseguir. Puedes contar con mi apoyo (al menos virtual) si alguna vez necesitas desahogarte, aunque ya ves que no estás sola y en este mundo "blogeril"somos much@s los que te apoyamos. Un besote

Sailor© dijo...

Creo preciosa que lo vas a superar por eres consciente de todo lo que sucede... sólo deja salir el dolor que tienes dentro. Has guardado mucho y tu cuerpo lo registra todo...

Un abrazo enorme!

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