Como les conté hace un par de entradas, he elaborado una estrategia para no caer en las tentaciones de los fines de semana, cuando nos toca algún evento o reunión social, quizás un cumpleaños, una fiesta o un asado.
Para elaborar esta estrategia, parto de una base muy simple: a los gordos nos gusta buscar excusas para romper la dieta. Cruel pero cierto. En el fondo ansiamos romper la dieta, mandar todo al carajo por un rato y comer y beber las cosas que nos gustan. Por eso, muchas veces vamos a un evento social, pero no demasiado decididos a mantener la dieta. Vamos pensando "bueno, intentaré moderarme, pero como no voy a tomar un bocadito que sea de lo que tengan?". Siempre cuando volvemos vemos que en los blogs decimos "No me moderé nada, comí en exceso, no sólo ese día, sino también el siguiente, quizás cuanto peso recuperé", Es como que buscamos esa puerta para romper la dieta que sólo está entreabierta. La vemos, la abrimos de par en par y la cruzamos corriendo. Mi estartegia es la siguiente: No entreabrir la puerta. Si fuésemos capaces de realmente salirnos de la dieta con moderación y luego volver a ella rápidamente, entonces genial. Pero la mayoría no lo somos. ¿Para qué exponernos a esta tortura sicológica, entonces? ¿Para qué seguir siendo parte de este círculo vicioso de excesos y culpas?

Así que decidí lo siguiente: cada vez que tenga un evento social, me planificaré muy bien antes. Suena simple, ¿no? Pero no lo es tanto. Porque muchas veces nos planificamos a medias. Queremos dejar la puerta entreabierta, queremos dejar abierta la posibilidad de salirnos un poco de la dieta. PERO NO. Yo sé que en el fondo, aunque sea MUY en el fondo, NO QUIERO ROMPER LA DIETA. Si lo quisiera, no me sentiría tan culpable después de hacerlo. Y está bien que me sienta culpable (siempre que no caiga en la auto-tortura, claro), ésa es mi conciencia diciendo "volví, te diste cuenta que al romper la dieta te alejas de tu objetivo?" Y yo no quiero alejarme de mi objetivo, quiero acercarme a él.
Me he dado cuenta que a muchos eventos sociales me niego a planificarme y a pensar mucho en ellos. Simplemente voy. No me dedico a pensar antes de salir de mi casa "NO me saldré de la dieta, no importa qué me ofrezcan". No quiero pensarlo. Porque si lo pienso, debo cumplirlo. Así que mejor no lo pienso. Elijo pensar "Bueno, ahí veré qué hago", y ese "ahí veré", es fatal, porque es una manera encubierta de decir "cuando me ofrezcan algo, si lo quiero lo tomaré o comeré". Así que decidí que me obligaré a mí misma a antes de salir siempre pensar el "NO me saldré de la dieta, sin importar qué". No quiero dejar la puerta entreabierta, la quiero dejar bien cerrada. Ningún espacio para la posibilidad de romper la dieta siquiera. Nada. Sé que soy débil y si me salgo con una cosa, luego me saldré con otra y otra. ¿Para qué exponerme a esto? Mejor no me salgo en nada y luego me voy a dormir tranquila y feliz, sabiendo que me porté bien, sin culpas, y que la báscula pronto me recompensará.
Esa es mi estrategia. Pero tiene ciertos detalles:
1.- Debo identificar los eventos sociales, sumando los nuevos que puedan aparecer, y tener bien identificados los posibles espacios en los que podrían surgir tentaciones, como fechas de cumpleaños, asados, fiestas, salidas a comer, etc. Si es necesario, hacer un calendario marcando estas fechas y sumando las nuevas que aparezcan.
2.- Cuando lleguen estos días: comer antes de salir al evento social. Si no comí mi comida antes o no averigüé si en el restorán o bar o casa de amigo/familiar habrá algo apto para que yo pueda comer, mejor no ir. Que sea como cuando no puedes ir al gimnasio sin tu ropa deportiva. Salí sin mi ropa deportiva? entonces no puedo ir a hacer deporte! Ok, lo mismo. Salí sin comer mi comida sana antes? Entonces no puedo ir al evento. Obligada a pasar por mi casa y comer lo que me corresponde antes de ir o averiguar si hay algo que pueda comer en el lugar donde iré. SIN HACER TRAMPAS.
3.- Si es necesario y siento que mi voluntad anda débil, pedirle con anticipación a alguien de confianza (en mi caso, mi novio), que me vigile para que no coma ni beba nada que esté fuera de la dieta. Al saber que soy vigilada, seguro me portaré mejor, sólo sabiéndolo. Esto no debería generarme mayor ansiedad, porque será algo que YO MISMA le pedí a mi novio que hiciera, él sólo estará siguiendo mis propias instrucciones.
4.- Finalmente y sólo como medida extrema, si la voluntad realmente anda DEMASIADO DEBIL, entonces me abstendré del evento, siempre que no sea demasiado importante (como el cumpleaños de sus madres). ¿Para qué exponerme a una situación que sé que sólo me hará daño? Sería masoquismo. Pero este punto es sólo en casos extremos, pues no pienso dejar de lado mi vida social por mi dieta.
Estos pasos deberían ayudarme a sortear exitosamente las tentaciones. Actualmente el próximo evento que tengo identificado es el cumpleaños de un amigo el 30 de octubre. No puedo faltar porque es un amigo querido y el año pasado no fui. Esperemos que dé resultado!
PD: Ya peso 72 kgs! Yayyyyy!!!!! Y acabo de terminar mi primera semana de Dieta Dukan, o sea, he bajado 2 kgs en 1 semana, y lo mejor de todo, sin pasar hambre =) Próximamente subiré las fotos de las nuevas recetas que he hecho y les contaré un poco de cada una por si se animan a hacerlas.