
Tras un par de semanas algo ausente, regreso con varias cosas qué contar.
La primera es que la semana pasada no tuve una buena semana. Ni con la dieta ni con nada. Les explico, hace poco me cambié de trabajo. Acepté el nuevo porque se me señaló que las cosas iban a ser de una cierta forma, y mes y medio después lo que me dijeron está lejos de cumplirse. Les comenté mis preocupaciones el lunes, pero no hubo muchos cambios. He decidido intentar ser paciente y darles más tiempo para que se ordenen, porque mi cargo antes no existía en esta empresa, parece que había mucho que no tenían claro y bueno, quizás las cosas mejoran, pero intento mantenerme atenta a otras oportunidades que puedan surgir. De todos modos esto me mantiene algo tensa y ansiosa. Creo que tengo un tema con el control, cuando siento que no puedo controlar las situaciones mi ansiedad se dispara y hasta he dormido mal. Luego fue el fin de semana de fiestas patrias, estuve fuera de la ciudad y también comí bastante. Pero regresando a la capital esta semana decidí ordenarme.
El saldo de mi mala semana pasada fue un kg. Ya bajé 500 gramos de ese kg, y espero pronto estar en los 69,5 que pesaba hace un par de semanas. Para ordenarme y calmar mi necesidad de control sobre mi vida escribí una lista de metas a mediano plazo, y creo que la mayoría son realizables. A medida que vaya tachando algunas, me iré sintiendo mejor, creo. La lista está pegada en mi refrigerador. Las metas tienen que ver con el peso, el trabajo, el ejercicio físico, hacer las cosas que me gustan y solucionar algunos temas que tengo pendientes. La verdad es que en el momento en que la hice, ya sentí que estaba haciendo algo para mejorar mi vida y mi situación y me sentí inmediatamente mejor. Es curioso cómo funciona la mente, ¿no?
Así que estoy pesando 70 kgs, y tengo un plan para llegar a los 66 para fines de octubre, que creo que es un plazo razonable. La idea es, una vez que haya llegado a los 66, consolidar ese peso y hacer una dieta de mantenimiento. Pienso hacer la que propone Dukan, la "fase de consolidación", que permite todo tipo de comida con moderación y me parece súper realizable. Lo cierto es que quisiera pesar menos que 66 kgs, conozco a mi cuerpo con casi todos los pesos posibles producto de muchas bajas y subidas de peso pasadas, y sé que con ese peso ya tengo un IMC normal, pero por apenas 2 kgs, y todavía me veo algo "rellenita", pero me he dado cuenta que mis mejores resultados bajando de peso, los que he mantenido por más tiempo, son los que han sido graduales. Llegué a los 70 kgs gradualmente, y por suerte he mantenido este peso (a veces he pesado unos kilos más, otras unos menos) por cerca de un año. Creo que si llego a los 66 y logro mantenerlo por al menos un mes, luego puedo decidir si quiero bajar más o no. Prefiero ir asegurando poco a poco estas pequeñas metas, que lograr perder mucho peso de golpe y luego volver a subirlo todo como tantas veces me ha pasado antes.
Eso, espero que tengan un buen finde, y sigan "echando pa'delante" con toda la garra y energía del universo. Pronto les contaré cómo me va con mi plan y mis metas.




