
Las mentiras que nos decimos a nosotros mismos

Déjà vu
69,5

Altibajos

De regreso, más viva que nunca.
Si queda alguien que todavía lea este blog les cuento que sigo viva, aunque no alcancé mis metas, sin embargo tampoco volví a engordar demasiado, no es como que retrocedí todo lo avanzado, y eso me alegra. Por eso retomé recientemente la dieta, la Dukan, que es la última dieta que hice que me dio buenos resultados. Llevo un poco más de una semana con ella y peso 70 kgs. Mi idea es menos ambiciosa que la que tenía cuando abrí este blog, ahora solo quiero llegar a pesar entre 65 y 66 kgs y tratar de mantenerme. Si logro mantenerme por algún tiempo veré si deseo bajar más hasta mi peso ideal, que son entre 61 y 63 kgs.
Sobre las razones por las cuales anduve desaparecida, bueno, la inicial es la de siempre, me salí de la dieta, comencé a hacer cualquier cosa y por ende se me quitaron un poco las ganas de actualizar. Pero les diré que la dieta Dukan efectivamente es muy buena, porque aunque pasé mucho tiempo comiendo y bebiendo bastante, siendo presa de la ansiedad absolutamente, nunca volví a pesar los 75 kgs que pesaba cuando la comencé, creo que nunca sobrepasé los 73, o sea el saldo siempre quedó a mi favor. Por eso volví a ella, la comencé pesando 72 kgs y ya he perdido 2. Luego, comencé a enfrentar algunos demonios personales con los cuales nunca lidié por completo y que fueron desatados por algunas situaciones bien particulares que los sacaron a la luz. Hice terapia por unos 3 meses y ahora debo cambiar de terapeuta porque el que tenía entró a hacer su tesis y ya no tendrá tiempo de atenderme, pero tengo derecho a un período de descanso entre medio, que me servirá para asimilar todas las cosas que se supone que he aprendido.
Siento que comienzo un nuevo período en mi vida: más feliz, más tranquila y espero que también más sana. Por eso quiero retomar este proceso. No prometo volver a actualizar seguido, porque estoy con muchas actividades y cambios, pero intentaré pasar por acá de vez en cuando, al menos a leer algunos blogs y comentarios. Espero que si en este nuevo intento por cambiar mi vida tengo éxito, poder escribirlo acá. Espero seguir acompañando a varios de quienes todavía mantienen sus blogs activos, aunque sea de lejos. Y por eso también volví, porque quiero agradecer a quienes me han acompañado a mí y siento que les debía el contarles que había sido de mi vida. Si siguen acá, leyéndome aún, les agradezco de todo corazón estar aquí.
Avanzando en terreno casi nuevo
Como les conté anteriormente, el año pasado cerca del 12 de noviembre llegué a pesar 69,5 kgs tras muchos esfuerzos que me ayudaron a perder un total de 11,5 kgs, pues estuve pesando 81 kgs en febrero 2009. Recuperé parte de ese peso durante el verano (enero-febrero en Chile) y en marzo pesaba 75 kgs. Volví a recorrer el mismo camino y perder esos 5 kgs durante marzo-abril-mayo. Luego volví a recuperar esos mismos 5 kgs y me puse en campaña otra vez, por el mismo camino ya recorrido dos veces. Llegué a pesar los 69,5 kgs del año pasado la semana anterior. Y de ahí en adelante el camino era casi nuevo (ya lo recorrí antes, pero fue el 2006, y ya han pasado 4 años). Y logré recorrer un poquito de ese camino estos últimos días, pues me pesé el martes y felizmente la báscula dio 69. Son 500 gramos de camino casi nuevo, jeje. Y me tienen muy contenta.He seguido corriendo, creo que puedo seguir haciéndolo unas 4 veces a la semana. Me tengo que levantar más temprano de lo usual y todo, pero cuando he terminado de correr, siento que vale la pena, pues la sensación de bienestar es enorme. Estoy haciendo un poquito más de 2 kms cada vez (a veces 2,2, a veces 2,4kms) lo cual es muy bueno, pero no creo que llegue a hacer los 5kms que quiero para la fecha del 5k al que quería ir. Bueno, todavía queda tiempo para ver eso, pero no es terrible no hacerlos, lo importante es seguir entrenando.
A veces me pregunto si, como en el 2006, lograré bajar todo el peso que necesito y sentirme 100% bien conmigo misma otra vez (esa vez llegué a pesar 60 kgs, pero entre los 60 y los 63 me mantengo bien) o si dejaré que algo me distraiga antes, me desviaré de mi camino como tantas veces lo he hecho y volveré a subir parte de lo que he bajado en vez de llegar a mi meta final y seguiré aplazando más mi "cambio de vida". Sé que tengo la determinación y la fuerza para lograrlo, pero lo he arruinado tantas veces que me resulta difícil no tener miedo. O más que miedo, dudas, incertidumbre. ¿Lo lograré esta vez? Ahora sé que es TAN importante, pero en algún momento de flaqueza puede que prefiera olvidarlo y no pensar en la importancia de mis metas, simplemente volver a adormecerme por el placer de la comida y la bebida. Porque algo así es, como un adormecimiento. Pero cuando despiertas, los problemas siguen ahí e incluso aumentaron gracias al descontrol.
Debo mantenerme enfocada, no debo olvidarlo. Por eso me he preocupado también de otros aspectos de mi "renovación", como comprarme ropa linda, ir a la peluquería, ver la posibilidad de hacerme masajes para disminuir la celulitis, etc. Como todo está relacionado, estas aparentemente pequeñas cosas me mantienen enfocada con que es importante volver a quererme, cuidarme, sentirme bien conmigo misma. Y así, me ayudan a recordar por qué debo seguir la dieta.
El lunes tuve una tentación espantosa. Se me ocurrió decirle a mi novio que fuéramos a un bar-restaurante que nos gusta mucho porque él tenía hambre. Como he soportado tan bien casi todas las tentaciones, sin que realmente me afecte mucho, pensé que esto sería igual, yo me pediría mi coca cola light y no habría problema. Pero creo que sicológicamente me afectó entrar a ese local, lo asocio automáticamente a deliciosa comida y cerveza y quería pedir eso. Sentía el olor, veía la burbujeante cerveza y casi sentía que era más fuerte que yo. Me dije a mí misma "¿por qué no? luego vuelvo a la dieta y no sería tan terrible". Pero sé que eso es mentira. Si me daba esa licencia de romper la dieta luego me sentiría con derecho de darme otra y otra, y eventualmente romper muuuchoo la dieta y arruinar lo que he hecho. Pero no fue este último pensamiento el que me detuvo. No. Fue la mesera. Sí, la mesera. Era una chica delgada y guapa. Usaba ropa linda y sencilla, que le quedaba bien. Era una chica que se sentía cómoda con su cuerpo, claramente. Y pensé "Yo quiero sentirme así, para hacerlo No puedo romper la dieta ahora". Y no la rompí. Quien lo diría, todo gracias a la mesera, ja, ella ni se enteró. Y quizás si hubiese roto la dieta ese lunes, el martes la báscula No habría dado 69 kgs.
En fin, espero que sus dietas también vayan bien y se mantengan enfocadas y enfocados. Abrazos para todos los que leen. Gracias por estar acá.
Viendo el 6!!! FELIZ!
Les cuento también que he salido a correr miércoles, jueves y viernes, y hoy también pretendo hacerlo, aunque el domingo descansaré del running. Creo que entre cuatro y cinco veces a la semana sería bueno, para retomar pronto el buen estado físico, quizás más adelante baje a entre tres y cuatro veces a la semana, cuando ya esté más en forma. Me hace ilusión la idea de correr un 5k en diciembre, pero no sé si estaré lista, son 5 kms y por ahora sólo hago 2 en mis entrenamientos, pero bueno, si logro estar lista genial, sino tendré que esperar alguna otra oportunidad. Igual me gustaría ir porque el año pasado fui y lo disfruté bastante, me encantaría repetir la experiencia.
Definitivamente la vida sana me gusta. No crean que soy de hierro, también babeo cuando veo tentaciones, como todo el mundo, y a veces me siento ridícula pidiendo mi Coca Zero en bares en vez de una buena cerveza, pensando en cuanto dinero de más me cobran por una cantidad miserable de gaseosa light que encima no disfruto tanto como lo haría con una cerveza, jajaja, pero cuando pienso en mis logros sé que vale la pena. Me reitero constantemente que tengo un objetivo, y lograr ese objetivo requiere que yo realice acciones específicas (como comer sano y hacer ejercicio), y cuando veo tentaciones debo repetirme "esto me aleja de mi objetivo", y algo me ayuda a vincular mentalmente las dos cosas (objetivo y acciones), pues como les dije antes, tiendo a disociarlas. Y bueno, me siento con más energía, más bonita, de mejor ánimo, ¿qué más se puede pedir? (Sí, podría pedir sentir todo eso comiendo lo que quiera, pero prefiero pedir cosas más realistas por ahora :P ).
Además, el viernes fui a la peluquería y permití que me consintieran un poco, hace muy bien. Me corté el pelo, pero no se nota casi nada y me hicieron un "lavado nutritivo" para mantener en mejor estado mis rizos. Más adelante, cuando haya perdido más peso, pienso hacer un cambio de look más radical (alisarme permanentemente y cortármelo más) para tener el "makeover" completo, jajaja, sé que puede sonar algo frívolo, pero me divierte pensar estas cosas, creo que cuando nos sentimos mal con nosotras mismas, por el sobrepeso o el motivo que sea, nos descuidamos tanto, casi sentimos que no vale la pena arreglarnos, y es tan agradable volver a sentirse atractiva, volver a quererse y preocuparse de una, darse gustos, mimarse, y arreglarse, creo que nos permite reencontrarnos e ir aceptando de manera mental nuestros cambios físicos.
Espero que sus findes sean excelentes, ánimo y mucha fuerza!
De vuelta tras el Finde de Aniversario
Quizás fui demasiado ambiciosa con mi planificación de sólo romper la dieta en una comida, cuando iba a estar celebrando mi aniversario. Cuando llegué allá pensé "¿por qué me propuse algo así? es mi aniversario, ocurre sólo una vez al año, tengo que disfrutarlo, sin preocupaciones!", y eso hice. Pero en una cosa decidí que no podía ceder: en cuanto regresaba a mi ciudad, volvía inmediatamente a la dieta, no se dilataba esto ni siquiera por unos minutos, y así fue.
Es curioso, no logré mi objetivo, pero me siento extrañamente orgullosa de mí misma, siento que alcancé un logro enorme, algo que normalmente no habría logrado hacer. Normalmente habría vuelto a Santiago la tarde del domingo luego de romper la dieta por el fin de semana, y habría dilatado mucho volver a ella. Habría dicho "si ya no me porté bien hoy, qué importa seguir comiendo mal por el resto del día?" Y habría cenado algo horrible. Luego, el lunes (hoy) habría dicho "bueno, hoy es mi día de aniversario real, mejor retomo la dieta mañana".
Y luego de eso, todos conocemos la historia. "Mejor aprovecho esta semana y vuelvo a empezar el lunes", "mejor empiezo de nuevo el 1 de diciembre, todo de cero", etc, etc. Simplemente postergando más mi salud, recuperando más del peso perdido y luego debiendo enfrentar una batalla aún más difícil cuando efectivamente me decidiera a retomar la dieta. Estoy muy feliz de haber logrado romper ese círculo vicioso que conozco tan bien y haber vuelto rápidamente al redil y a la dieta.
Ahora, el control de daños todavía no lo hago, debo pesarme mañana temprano y ver cuanto subí el fin de semana. Cual sea que sea el resultado lo acataré con firmeza y trabajaré con todas mis fuerzas por perderlo de nuevo pronto. Siendo realista, dudo que alcance a cumplir la meta que me propuse para el reto de Nenúfar, es que nunca contemplé pasar tanto tiempo estancada en el 70, supongo que pensé que mantendría por más tiempo el rápido ritmo de pérdida de peso del inicio de la Dukan. Aún así haré todo lo posible por alcanzar esa meta, pero si no lo logro, me conformo con terminar el mes pesando 68 kgs, con lo que llegaría al normopeso, lo que sin duda me haría muy MUY feliz.
Así que aquí estoy, de regreso y con mucho ánimo, ya me pongo al día con sus blogs, que espero que también les esté yendo bien!
Reto Nenufar y más

Les cuento que ayer me puse un vestido que me había comprado en el invierno, nada muy espectacular, y obvio que debí usar algo debajo para evitar el roce de las piernas, pero me sentí bien de estar aprovechando de usar vestido en un día caluroso, "como todo el mundo", aunque el vestido era negro, jajajaja, ¡pero no me pueden pedir tanto todavía! De todos modos me compré un lindo vestido blanco con flores rojas hace unos días. Yo JAMAS uso blanco, es mi color prohibido, porque el blanco refleja la luz y hace que lo que es grande se vea más grande, pero también es cierto que a veces una exagera, y la verdad es que cuando haya perdido unos kilos más quiero ser capaz de usarlo tranquila y realmente sentirme a tono con la primavera =)
Así que eso, estoy animada, pero no me quiero pesar hasta el viernes, porque estoy con la Meneses (la que viene todos los meses) y me da miedo subirme a la báscula en estos días de hinchazón. De todos modos me siento bien, ya me siento más linda, ya me comienzo a sentir más orgullosa de mis logros y eso me anima mucho a querer seguir así de bien. Creo, sinceramente, que el bienestar viene de adentro, y eso una lo refleja. El problema es que a veces estamos tan descontentas con nuestro aspecto físico, que caemos en un círculo vicioso. Ese descontento nos hace sentir mal, y reflejamos ese malestar interno al exterior, y nos hundimos más. Por eso es importante romperlo, y empezar a hacer lo que sea necesario por sentirnos bien.
Este viernes tendré un nuevo desafío, otro amigo está de cumpleaños, lo celebrará en un bar que tiene unas cervezas que me encantan (¿Se nota que me gusta la cerveza? jajaja) pero espero superarlo perfectamente, como superé el cumpleaños de mi otro amigo este sábado, y eso que allí sí habían muchísimas tentaciones. Fe me señala que ella siempre come algo antes o lleva algo para comer en las fiestas, algo apto para la dieta, y así no tentarse. Esto SIEMPRE es bueno, pero creo que a veces podemos comer algo antes de una fiesta, o llevar algo sano y comerlo allá e igual tendremos ganas de pecar y comer algo prohibido, porque es algo psicológico y tiene que ver con las muchas cosas a las cuales asociamos esas comidas prohibidas: placer, compensación, evasión de nuestros problemas, recompensa, etc. No sé muy bien cómo romper con esas viejas asociaciones, que están instaladas tan profundo dentro de mi ser. Pero puedo intentar asociar la comida sana a cosas nuevas, supongo, como: bienestar, salud, una linda figura, aumento de confianza en mí misma, metas cumplidas, la ropa que me gusta, etc. No sé si funcionará, pero vale la pena intentarlo. De todos modos las comidas que me he preparado con las recetas Dukan son deliciosas, no es ningún sacrificio comerlas, lo duro es a veces querer comer cualquier cosa sin pensar en la dieta, en lo prohibido, etc. Y bueno, tengo que evitar eso, ese estado en el que como sin pensar (que generalmente me lleva a atracones), en otras palabras: DEBO PENSAR, jejejeje.
Un abrazo a todas y todos y espero que lleven bien sus dietas y sus retos. Acá en el hemisferio sur se acerca el verano más y más, y yo estoy decidida a usar esos shorts (los de la entrada anterior) y ese bikini. Les dejo mi foto de inspiración, que es exactamente como se ha visto mi refrigerador desde octubre, jajaja.
El año pasado, cerca de esta fecha...

Planificación, mi clave para no romper la dieta
Para elaborar esta estrategia, parto de una base muy simple: a los gordos nos gusta buscar excusas para romper la dieta. Cruel pero cierto. En el fondo ansiamos romper la dieta, mandar todo al carajo por un rato y comer y beber las cosas que nos gustan. Por eso, muchas veces vamos a un evento social, pero no demasiado decididos a mantener la dieta. Vamos pensando "bueno, intentaré moderarme, pero como no voy a tomar un bocadito que sea de lo que tengan?". Siempre cuando volvemos vemos que en los blogs decimos "No me moderé nada, comí en exceso, no sólo ese día, sino también el siguiente, quizás cuanto peso recuperé", Es como que buscamos esa puerta para romper la dieta que sólo está entreabierta. La vemos, la abrimos de par en par y la cruzamos corriendo. Mi estartegia es la siguiente: No entreabrir la puerta. Si fuésemos capaces de realmente salirnos de la dieta con moderación y luego volver a ella rápidamente, entonces genial. Pero la mayoría no lo somos. ¿Para qué exponernos a esta tortura sicológica, entonces? ¿Para qué seguir siendo parte de este círculo vicioso de excesos y culpas?
Así que decidí lo siguiente: cada vez que tenga un evento social, me planificaré muy bien antes. Suena simple, ¿no? Pero no lo es tanto. Porque muchas veces nos planificamos a medias. Queremos dejar la puerta entreabierta, queremos dejar abierta la posibilidad de salirnos un poco de la dieta. PERO NO. Yo sé que en el fondo, aunque sea MUY en el fondo, NO QUIERO ROMPER LA DIETA. Si lo quisiera, no me sentiría tan culpable después de hacerlo. Y está bien que me sienta culpable (siempre que no caiga en la auto-tortura, claro), ésa es mi conciencia diciendo "volví, te diste cuenta que al romper la dieta te alejas de tu objetivo?" Y yo no quiero alejarme de mi objetivo, quiero acercarme a él.
Me he dado cuenta que a muchos eventos sociales me niego a planificarme y a pensar mucho en ellos. Simplemente voy. No me dedico a pensar antes de salir de mi casa "NO me saldré de la dieta, no importa qué me ofrezcan". No quiero pensarlo. Porque si lo pienso, debo cumplirlo. Así que mejor no lo pienso. Elijo pensar "Bueno, ahí veré qué hago", y ese "ahí veré", es fatal, porque es una manera encubierta de decir "cuando me ofrezcan algo, si lo quiero lo tomaré o comeré". Así que decidí que me obligaré a mí misma a antes de salir siempre pensar el "NO me saldré de la dieta, sin importar qué". No quiero dejar la puerta entreabierta, la quiero dejar bien cerrada. Ningún espacio para la posibilidad de romper la dieta siquiera. Nada. Sé que soy débil y si me salgo con una cosa, luego me saldré con otra y otra. ¿Para qué exponerme a esto? Mejor no me salgo en nada y luego me voy a dormir tranquila y feliz, sabiendo que me porté bien, sin culpas, y que la báscula pronto me recompensará.
Esa es mi estrategia. Pero tiene ciertos detalles:
1.- Debo identificar los eventos sociales, sumando los nuevos que puedan aparecer, y tener bien identificados los posibles espacios en los que podrían surgir tentaciones, como fechas de cumpleaños, asados, fiestas, salidas a comer, etc. Si es necesario, hacer un calendario marcando estas fechas y sumando las nuevas que aparezcan.
2.- Cuando lleguen estos días: comer antes de salir al evento social. Si no comí mi comida antes o no averigüé si en el restorán o bar o casa de amigo/familiar habrá algo apto para que yo pueda comer, mejor no ir. Que sea como cuando no puedes ir al gimnasio sin tu ropa deportiva. Salí sin mi ropa deportiva? entonces no puedo ir a hacer deporte! Ok, lo mismo. Salí sin comer mi comida sana antes? Entonces no puedo ir al evento. Obligada a pasar por mi casa y comer lo que me corresponde antes de ir o averiguar si hay algo que pueda comer en el lugar donde iré. SIN HACER TRAMPAS.
3.- Si es necesario y siento que mi voluntad anda débil, pedirle con anticipación a alguien de confianza (en mi caso, mi novio), que me vigile para que no coma ni beba nada que esté fuera de la dieta. Al saber que soy vigilada, seguro me portaré mejor, sólo sabiéndolo. Esto no debería generarme mayor ansiedad, porque será algo que YO MISMA le pedí a mi novio que hiciera, él sólo estará siguiendo mis propias instrucciones.
4.- Finalmente y sólo como medida extrema, si la voluntad realmente anda DEMASIADO DEBIL, entonces me abstendré del evento, siempre que no sea demasiado importante (como el cumpleaños de sus madres). ¿Para qué exponerme a una situación que sé que sólo me hará daño? Sería masoquismo. Pero este punto es sólo en casos extremos, pues no pienso dejar de lado mi vida social por mi dieta.
Estos pasos deberían ayudarme a sortear exitosamente las tentaciones. Actualmente el próximo evento que tengo identificado es el cumpleaños de un amigo el 30 de octubre. No puedo faltar porque es un amigo querido y el año pasado no fui. Esperemos que dé resultado!
PD: Ya peso 72 kgs! Yayyyyy!!!!! Y acabo de terminar mi primera semana de Dieta Dukan, o sea, he bajado 2 kgs en 1 semana, y lo mejor de todo, sin pasar hambre =) Próximamente subiré las fotos de las nuevas recetas que he hecho y les contaré un poco de cada una por si se animan a hacerlas.
Bizcochitos y comienzo fase crucero
Les cuento que a ratos me pongo algo perezosa con las dietas. Encuentro un par de recetas o menús que me acomodan y soy capaz de repetirlos casi todos los días. No me aburro de comer lo mismo todos los días, soy un poco rara en ese sentido, pero creo que sí me pierdo de un aspecto muy interesante de las dietas que te ayuda a ilusionarte y darte nuevos impulsos para seguir, que es la ilusión de descubrir nuevas recetas, ir probándolas, viendo si te gusta más una que otra, que ésta te quedaría mejor si le sumaras tal ingrediente, etc. Creo que es algo que nos distrae y nos ayuda a quitar la mente eguir, que es la ilusión de descubrir nuevas recetas, ir probándolas, viendo si te gusta más una que otrun poco de las restricciones propias de un regimen al enfocarte en los nuevos alimentos que vas descubriendo que puedes comer.
Lo bueno de la dieta Dukan es que revisando blogs y páginas he encontrado muchas recetas que me parecen muy interesantes para probar. Ayer probé hacer bizcochitos de vainilla. En la receta original eran de nuez y se hacían con esencia de nuez, pero como yo tenía de vainilla, fue de vainilla. Me aseguré primero que la esencia no tuviera azúcar adicionada ni nada prohibido por la dieta. Al ver que estaba todo Ok, la usé. El resultado fueron unos lindos bizcochitos, se me quemaron un poco por encima, pero tendré más cuidado la próxima vez. Están bastante buenos y también me ayudan con la ilusión de que no estoy a dieta, jajajaja. Les dejo la foto.
Aventura Dukan, Recetas de Xonia
En el primero está la receta para los bizcochitos.
Y eso, sigo muy animada y no me di cuenta y ya escribí una larga entrada sin contarles de mi estrategia para decir que no a las tentaciones. Bueno, es bastante simple, pero como he descubierto que mi lucha tiene mucho más de sicológico que de físico, son los fundamentos sicológicos los que creo que me tardaría más en describir. Y me gusta escribir esas cosas porque veo que al final todas somos algo parecidas y lo que sufrimos a nivel mental por las dietas es muy similar, entonces veo que lo que reflexiono le puede servir a más de alguien. En la próxima entrada lo escribiré sin falta. Un abrazo enorme a todas y todos!
Dr. Jekyll y Mr. Hyde
Así que eso, voy bien, muy contenta y animada todavía, lo cierto es que no siento hambre, como a las horas que debo comer, cuando llego a casa después del trabajo suelo sentir algo de ansiedad, pero las proteínas llenan bastante y la alegría de sentir que lo estoy haciendo bien también disminuyen la ansiedad, así que rápidamente pasa y la logro superar exitosamente. Sé que sólo llevo 3 días en esto, pero hasta ahora ha sido una buena experiencia, ya veremos cómo sigue el asunto!
Ah, y me inscribí en el reto de Jimena! Me poropuse pesar 71,5 kgs para el 1 de noviembre, aunque confieso que secretamente guardo la esperanza de terminar el mes pesando 71 kgs, jajaja.
Pronto se viene una entrada sobre las tentaciones y el cuidadoso plan que estoy elaborando para no caer en ellas y ojalá no perderme de casi ningún evento social importante por eso.
Dieta Dukan y más
les escribo muy animada pues he tomado una decisión en la cual estoy centrando mis esperanzas de la lucha contra el sobrepeso y la ansiedad. Decidí el sábado comenzar la Dieta Dukan y comenzarla el domingo 17. Me doy cuenta que estoy en un círculo vicioso y tengo la misma sensación de déja vu que Astarté. Necesito romper el círculo. La concentración y la correcta asociación entre mis objetivos (perder peso) y lo que debo hacer para conseguirlos (comer bien) siempre parecen durarme sólo un tiempo. Por eso siento que necesito hacer algo distinto, y llevarlo esta vez hasta el final, romper el círculo vicioso, terminar con el déja vu. Y enfocarme, claro, hacer todo lo posible por mantenerme enfocada y no disociar.
Leí gran parte del libro de Pierre Dukan el sábado, y seguiré leyendo lo restante estos días, pero ya sé bastante sobre la dieta. Investigué blogs de gente que la sigue, la página oficial y el perfil en Facebook, y me motivé mucho. Vi la gran variedad de recetas que se pueden hacer con los ingredientes que permite cada etapa de la dieta y eso me animó más. Temía que en un regimen tan fuertemente basado en las proteínas acabaría extrañando las cosas dulces, volviéndome loca y rompiendo la dieta en apenas unos días. Pero resulta que sí se pueden hacer cosas dulces y ricos postres con los lacteos, huevos y leche descremada que permite. Y ricas tortillas y souflés y cremas y otras cosas más con las verduras de la segunda fase. Así que decidí arriesgarme. Entre el sábado y el domingo compré los ingredientes necesarios para algunas recetas. Mis primeros experimentos fueron albóndigas y una tortita dulce hecha con salvado de avena, huevos, yogurt natural 0% y endulzante. Quedó maravillosa, ni me siento a dieta comiéndola. Las albóndigas también quedaron bien. Creo que esta empresa realmente puede ser exitosa.
Nenúfar me pidió el link para descargar el libro. Yo lo encontré en Torrent (me habría encantado comprar el original pero vivo en Chile y creo que no ha llegado a las librerías de acá, si me equivoco corríjanme). Así que recurrí a este link de descarga (creo que era ése, busqué en el historial pero No estoy segura), pero la versión que bajé el PDF está medio rara, las letras se ven algo movidas y cuesta un poco leer, así que si encuentran una mejor versión, bienvenida sea.
Y bueno, comencé la dieta Dukan el domingo pesando 74 kgs. De a poco les iré contando cómo me va con cada etapa y qué recetas voy probando y qué me parecen. Lo cierto es que estoy muy animada y tengo mucha fe en que esto me ayudará a romper mi círculo vicioso y la sensación déja vu. Quiero cambiar, quiero que el cambio sea definitivo, y quiero sentir que día a día estoy trabajando en él. Quiero liberarme de esto, siento que realmente es una cárcel, la cárcel del sobrepeso, y que me impide ser 100% feliz. Puedo aprender a tolerarla y a vivir con esto y a conformarme, pero no quiero eso, no quiero conformarme, quiero tener todo aquello que deseo y que está en mis manos cambiar. Está en mis manos cambiar esto, basta de lamentarme de lo gorda que me siento, tengo que hacer algo al respecto y necesito que esta vez dure, no abandonarlo hasta que haya llegado a mi objetivo final.
Dejar de Disociar
Estoy de vuelta
Así que sin más, porque una imagen vale más que mil las palabras, les dejó mi más reciente prueba de mi nueva determinación...
Ah, y otra cosa más: I'M BACK, BABY!!!!
Día 66 del Reinicio: Aquí sigo
Ni bien ni mal. El fin de semana finalmente caí, caí vilmente en la tentación y todo el análisis que hice y narré en mi entrada anterior opté por dejarlo de lado. Decidí no analizar y ceder ante la ansiedad y las tentaciones. Bueno, no vale la pena llorar sobre la leche derramada, ya lo hice, y esta semana me toca enmendar el daño, por lo cual hice un muy buen lunes y un muy buen martes. No me he pesado, porque ando con la regla, pero creo que el viernes me pesaré.Decidí algunas cosas a raíz de lo aprendido la semana pasada. La primera de ellas es no pesarme tan seguido, ya que me obsesiono demasiado y luego si no veo los resultados que quiero, me frustro. Debo aprender a controlar mi obsesión con la báscula.
En fin, sé que perder 5 kgs en dos meses es muy bueno, como me señaló Nenúfar, pero resulta que este peso yo ya lo había perdido el año pasado y lo recuperé durante enero y febrero, así que me resulta difícil verlo como un logro. Recién cuando la báscula me dé 69,5 otra vez, de ahí en adelante sentiré que estoy logrando algo nuevo. Ojalá ocurra pronto =P
Por el momento estoy muy contenta porque estoy usando unos jeans antiguos que antes no me quedaban bien (son del año 2007, cuando estaba más delgada y comencé a recuperar peso tras haber perdido bastante el 2006). Ese tipo de cosas definitivamente animan, y es en las que debo enfocarme en vez de si la báscula está estancada o no.
Día 61 del Reinicio: Estancamiento y ansiedad
Aquí estoy, estancada y luchando por combatir todos mis demonios, que me saben más débiles en momentos como éste y me atacan con más fuerza.La báscula lleva varios días sin moverse del 70. Yo creo que lo he hecho bastante bien, pero a ratos me desespero de esta falta de resultados, si bien entiendo que he perdido 5 kgs desde el 15 de marzo y es natural estancarse en este punto. Sólo debo ser constante en la lucha, seguir portándome bien, y eventualmente veré resultados.
Pero la ansiedad me ataca por las tardes. Ayer por la tarde volvió y hoy todavía la siento. Normalmente, siento ansiedad y simplemente cedo a ella y dejo la dieta "para mañana". Decido controlar los daños más adelante y cedo cómodamente a la ansiedad, y le permito que me impulse a mis excesos. Ahora estoy luchando por no ceder. Es importante, seguramente tendré este problema toda la vida y debo aprender a lidiar con él ahora. Pero sería tanto más fácil volver a ceder, y comer cualquier cosa, y luego volver a hacer dieta, como lo he hecho toda la vida. Pero no es la solución a mis problemas, no solucionaría el problema de fondo, sólo un síntoma, el sobrepeso, sin ocuparme de la ansiedad y todo el daño que me hace ceder a ella. No sólo físico, sino también sicológico.
Anoche, antes de ceder, como lo habría hecho normalmente, me detuve a preguntarme que por qué quería comer. No tenía hambre, me había comido una ensalada hacía poco, pero me moría por carbohidratos o grasas. Ahora que sé que como por evadir sentimientos negativos o para evitar enfrentar conflictos con los que no me siento capaz de lidiar, me pregunté, ¿de qué me estoy tratando de escapar esta vez?. Concluí que la respuesta no es sólo una, me estaba tratando de escapar de varias cosas: de la frustración por mi falta de resultados en la báscula, del hecho que estoy avanzando poco de la tesis, y que tengo que ir a la universidad a matricularme y hacer trámites para poder seguir con la tesis y no quiero porque son muy burocráticos y me implican un gasto económico no menor. Ayer no quería lidiar con ninguna de estas cosas, por eso quería comer en su lugar, para evadirlas.
Además, hice otro ejercicio. Me pregunté qué pasaría si comía dejándome llevar por la ansiedad. Conozco muy bien esa respuesta, pero siempre evito pensar en eso antes de comer, porque quiero acceder al placer instantáneo que me da comer sin pensar en el malestar posterior. Ahora lo pensé. Habría comido hasta que me doliera la panza y el malestar fuera físico. Pero además me habría sentido mal sicológicamente. Luego de comer me habría sentido culpable, habría sentido que perdí el control, y que arruiné todo lo que he logrado. Sentiría que a un montón de días perfectos les puse una mancha espantosa que no podría borrar de mi mente. Este último sentimiento es el que realmente me devastaría y es el que en otras ocasiones me ha llevado incluso a vomitar. Pero después de vomitar nada se arregla porque me siento espantosamente mal por recurrir a ese recurso. Y lloro y me pregunto que cómo demonios perdí el control sobre mi vida al punto de llegar a hacer eso. Y nada, absolutamente NADA hace que vale la pena sentirme así de mal. Ya no soy un ser autodestructivo como lo fui en la adolescencia, no me agrada sentir que mi conducta me daña más de lo que me beneficia.
Por todas esas razones decidí no someterme a la tortura que eventualmente me significaría comer con ansiedad. Cuando lo hago elijo no pensar en las consecuencias que conlleva hacerlo. Ayer elegí pensar en ellas. Y no me gustó lo que vi. Me di cuenta que quizás siento deseos de comer (por ansiedad), pero ningún deseo de sufrir esas consecuencias posteriores. Y sé que si como con ansiedad las sufriré. Y, simplemente, no vale la pena. Ni por todo el oro del mundo vale la pena, menos por un placer tan instantáneo y efímero, que cuando desaparece te deja tan pero tan mal. No, no vale la pena.
El problema es que hoy es un poco más difícil porque es viernes. Viene gente a casa y comerán y beberán alcohol. ¿Podré decir que no? ¿Podré pensar en las consecuencias antes de aceptar "sólo un traguito" que nunca es sólo uno? ¿O me dejaré distraer por mis amigos y hablando y riendo con ellos preferiré olvidarme de las consecuencias, porque estarán para distraerme y yo misma me inventaré excusas, que no lo hago por ansiedad sino porque comer y beber con gente es algo social? Da lo mismo, quizás no me sentiré mal inmediatamente porque todos estarán comiendo y bebiendo como yo, pero al día siguiente, cuando la gente se haya ido, sé que ahí sí lamentaré haberme salido de la dieta y me sentiré mal. Sólo debo esforzarme por recordar eso cuando la gente esté acá. Lástima que a veces no es tan fácil como suena, una simplemente quiere olvidarse de todo eso que hay que esforzarse por recordar y ceder...
PS: He visto las fotos de mi cumpleaños, y creo que me veo tan bien en comparación al año pasado, con como 8 kgs menos... realmente no quiero arruinar eso, es otra cosa que me esfuerzo por recordar antes de comer...
Dia 56 del Reinicio: cumpleaños y más
Como ya saben, el viernes estuve de cumpleaños. Cumplí 25 años y me di permiso de la dieta. Comí torta de cumpleaños, recibí a muchos amigos en casa, bebí alcohol y lo pasé muy bien. El único detalle es que me fui a dormir a las 7.30am del sábado, con lo cual mis comidas del sábado quedaron absolutamente alteradas. Desperté a las 1pm, me comí un trozo de torta, y luego no tenía más hambre (sentía aún el estómago revuelto por la noche anterior) hasta como las 8pm que comimos sushi con mi novio, y eso sería todo. Muy mal, muy desordenado, pero bueno, hoy ya es domingo, y mi ritmo de comidas vuelve un poco más a la normalidad.
El cumpleaños fue bueno pero puso en evidencia algo sobre mí. Me complica mucho que la gente se enoje conmigo. Mi poca capacidad para resolver conflictos, a causa de un par de borrachos que no se comportaron muy bien, quedó al descubierto. Pero normalmente me habría comido mi enojo, lo habría intentado enterrar hasta que eventualmente se habría salido de otro modo, ya sea comiendo o explotando con alguna persona que no se habría merecido mi explosión. En vez de eso, me enojé y se lo hice notar a al menos uno de los borrachos con mal comportamiento, y cuando se fue, me largué a llorar con un par de amigas, porque me dio mucha rabia. Lloré porque detestaba los conflictos, más aún en mi cumpleaños, lloré porque no los sé manejar, porque me obsesiono y puedo pasar días revisando mentalmente mi comportamiento y el de la otra persona, porque me dio miedo comer ansiosamente para evadir la rabia, lloré por mi problema para manejar las situaciones complicadas. Y fue bueno. Porque normalmente no habría llorado, me habría tragado todo y me habría hecho muy mal. Ahora el tema me sigue obsesionando, obvio, pero intento desplazar de a poco esa obsesión. Yo no me comporté mal, yo no hice nada mal, y no hay nada que podría haber hecho mejor, y aunque pudiese, no puedo retroceder el tiempo. Tengo que aprender a aceptar y dejar ir.
Aceptar, dejar ir, y no comer para evadir lo mal que los conflictos me hacen sentir. Sentirme mal, llorar o gritar según corresponda en el momento preciso, no tragarme las cosas, desahogarme y luego sentirme mejor y seguir adelante con mi vida. Aprender a situar la rabia o la pena o la preocupación. Aceptarlas también y dejar ir. Aceptar y dejar ir... Me lo repetiré hasta que me entre bien en la cabeza.
Y eso, no me he pesado hoy, me peso mañana a ver si recuperé kilos o no, pero sea cual sea el resultado voy a hacer una semana ejemplar con la dieta del médico para seguir viendo pronto resultados mejores. Muchas gracias por sus saludos en mi última entrada y a seguir adelante!
PS: Tras cumplir mis dos primeras metas desde el Reinicio (15 de marzo), cambie la reglette, en ella va incluida mi tercera meta (68 kgs y el normopeso) y la cuarta (66 kgs). Abajo de tooodo en el blog hay otra reglette con todo el camino recorrido desde el año pasado.
Día 46 del Reinicio: Cambiar
Cambiar. Eso es lo que quiero. Estar a dieta no es cambiar, lo llevo haciendo por años. Un cambio de verdad significa un cambio de actitud, un cambio de relación con la comida, cambio de hábitos. No sé cómo cambiar sola. Estoy a dieta. Pierdo peso. Siento ansiedad. Vuelvo a comer como si no hubiese mañana. Vuelvo a engordar. Vuelvo a sentir culpa, a sentirme mal conmigo misma. Vuelvo a estar a dieta. Vuelvo a empezar.El fin de semana pasado, como les dije, rompí la dieta el sábado. Se suponía que era sólo por un rato, el sábado en la tarde, pero no pude retomarla el domingo. Me dije a mí misma "la retomo el lunes" y eso fue fatal. El domingo comí en exceso al almuerzo y a la noche y eso me hizo sentir pésimo. Mientras pensaba en todo eso el lunes en la mañana, comprendí que necesito ayuda. No puedo hacer esto sola.
El lunes en la mañana llamé a un médico para gordos. Su página en internet me pareció buena e informativa, y no sé por qué me animé a llamar y pedir una consulta. Es hoy. Voy después del trabajo. Veré si me da confianza, si lo que ofrece me interesa y si me parece buena idea seguir viéndolo. No sé, tengo ciertas expectativas, claro, pero también voy preparada para que quizás no me agrade del todo. No quiero que me medique, por ejemplo. Quiero aprender a controlar lo que me pasa, pero no con medicamentos. No digo que sean malos, me parece bien que haya gente a la cual los ayuden, pero no es un camino que yo quiera seguir, porque ya lo hice en la adolescencia y no quisiera repetirlo. En fin, veremos como va eso.
Por lo demás, la dieta esta semana va bien. Voy en 71,5 kgs. Supongo que cuando vaya al médico pesaré más, porque yo siempre me peso en las mañanas y esto será en la tarde, así que claramente mi peso cambiará. Aún así, tengo la esperanza de empezar mayo con 71 kgs y quizás celebrar mi cumpleaños (el viernes 7) pesando 70 kgs. Cada vez me acerco más a esa meta, y eso me agrada, pero luego de esa meta deben venir otras. Hasta que me sienta realmente bien conmigo misma otra vez. Y haya cambiado mis hábitos y mi relación con la comida. En serio.
Es como que descubrí que no importa si tu sobrepeso son 15 ó 50 kgs. Cuando no sabes lidiar con tus emociones y las evades comiendo, algo no está bien, algo tiene que cambiar. Hacer dieta no basta. Hay que cambiar mucho más que eso. Se necesita un cambio de mentalidad.
Les dejo un link que encontré en la web y me pareció muy interesante, ojalá lo disfruten y les sirva como a mí me sirvió: http://dietas-adelgazar-rapido.com/adelgazar/trastorno-por-atracon-causa-obesidad/ En mi próxima entrada les cuento qué tal me fue con el médico.

