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Reto Nenufar y más


Bueno, ayer me apunté al Reto de Nenufar. Me viene bien para aprovechar el impulso tras superar el reto de Jimena =) Dejo el link por si lo quieren ver y adjunto la imagen. Lo comencé pesando 70,5 kgs ayer y espero pesar 67 kgs para el 1 de diciembre, son 3,5 kgs en un mes, intenté que fuera una meta realista, y espero lograrla.


Les cuento que ayer me puse un vestido que me había comprado en el invierno, nada muy espectacular, y obvio que debí usar algo debajo para evitar el roce de las piernas, pero me sentí bien de estar aprovechando de usar vestido en un día caluroso, "como todo el mundo", aunque el vestido era negro, jajajaja, ¡pero no me pueden pedir tanto todavía! De todos modos me compré un lindo vestido blanco con flores rojas hace unos días. Yo JAMAS uso blanco, es mi color prohibido, porque el blanco refleja la luz y hace que lo que es grande se vea más grande, pero también es cierto que a veces una exagera, y la verdad es que cuando haya perdido unos kilos más quiero ser capaz de usarlo tranquila y realmente sentirme a tono con la primavera =)

Así que eso, estoy animada, pero no me quiero pesar hasta el viernes, porque estoy con la Meneses (la que viene todos los meses) y me da miedo subirme a la báscula en estos días de hinchazón. De todos modos me siento bien, ya me siento más linda, ya me comienzo a sentir más orgullosa de mis logros y eso me anima mucho a querer seguir así de bien. Creo, sinceramente, que el bienestar viene de adentro, y eso una lo refleja. El problema es que a veces estamos tan descontentas con nuestro aspecto físico, que caemos en un círculo vicioso. Ese descontento nos hace sentir mal, y reflejamos ese malestar interno al exterior, y nos hundimos más. Por eso es importante romperlo, y empezar a hacer lo que sea necesario por sentirnos bien.

Este viernes tendré un nuevo desafío, otro amigo está de cumpleaños, lo celebrará en un bar que tiene unas cervezas que me encantan (¿Se nota que me gusta la cerveza? jajaja) pero espero superarlo perfectamente, como superé el cumpleaños de mi otro amigo este sábado, y eso que allí sí habían muchísimas tentaciones. Fe me señala que ella siempre come algo antes o lleva algo para comer en las fiestas, algo apto para la dieta, y así no tentarse. Esto SIEMPRE es bueno, pero creo que a veces podemos comer algo antes de una fiesta, o llevar algo sano y comerlo allá e igual tendremos ganas de pecar y comer algo prohibido, porque es algo psicológico y tiene que ver con las muchas cosas a las cuales asociamos esas comidas prohibidas: placer, compensación, evasión de nuestros problemas, recompensa, etc. No sé muy bien cómo romper con esas viejas asociaciones, que están instaladas tan profundo dentro de mi ser. Pero puedo intentar asociar la comida sana a cosas nuevas, supongo, como: bienestar, salud, una linda figura, aumento de confianza en mí misma, metas cumplidas, la ropa que me gusta, etc. No sé si funcionará, pero vale la pena intentarlo. De todos modos las comidas que me he preparado con las recetas Dukan son deliciosas, no es ningún sacrificio comerlas, lo duro es a veces querer comer cualquier cosa sin pensar en la dieta, en lo prohibido, etc. Y bueno, tengo que evitar eso, ese estado en el que como sin pensar (que generalmente me lleva a atracones), en otras palabras: DEBO PENSAR, jejejeje.

Un abrazo a todas y todos y espero que lleven bien sus dietas y sus retos. Acá en el hemisferio sur se acerca el verano más y más, y yo estoy decidida a usar esos shorts (los de la entrada anterior) y ese bikini. Les dejo mi foto de inspiración, que es exactamente como se ha visto mi refrigerador desde octubre, jajaja.

Mi meta: shorts y vestidos

Hoy peso 70,5 kgs! Es mi día 15 con la Dukan, he hecho dos perfectas semanas de Dieta Dukan, en las que he perdido 3,5 kgs. Ayer fui al cumpleaños de mi amigo, que era el primer evento que tenía considerado en mi planificación y lo superé exitosamente. Llevé mi coca cola zero y bebí sólo eso (aunque me moría por una cerveza) y no comí nada prohibido, aunque había sushi, que me encanta. Me siento muy feliz y orgullosa de haber superado mi primer gran desafío =)

Ahora, en el tema del post...

Tengo una debilidad por los vestidos. En Chile es primavera y los catálogos de las grandes tiendas se han llenado de vestidos veraniegos. Me encantaría comprarlos todos, son tan lindos, pero lo cierto es que la mayoría seguro que ni siquiera me quede bien.

Lo he mencionado antes, creo, pero lo explico de nuevo. Tengo los pechos bastante grandes, de hecho es uno de mis traumas, porque estando en mi peso ideal y todo siguen siendo más grandes que el promedio. Imagínense con el sobrepeso que lo agranda todo. A ratos me siento como un fenómeno de circo, en serio. He considerado operarme, pero no puedo costear una cirugía por ahora. El tema es que esto es todo un problema con la "moda". Por si no fuera suficiente el hecho de que la mayoría de las cosas lindas vengan en tallas pequeñas, resulta que a estos brillantes diseñadores se les ocurre que es chic usar tops y vestidos muy sueltos. Claro, si eres flaca y andas con uno, seguro te ves bien. Yo parezco un saco de patatas. Lo peor es que me veo del ancho de mis pechos con ropa demasiado suelta, o sea, me veo más gorda de lo que soy. No se nota que hay una cintura ahí en alguna parte (aunque no sea una cintura muy pequeña, ¡ahí está!) y todas mis formas femeninas se pierden. Así que ya me ven huyendo de los vestidos y los tops demasiados sueltos (tampoco puedo usar nada muy ajustado, claro, pero mínimo que siga la forma natural del cuerpo). También del "corte imperio", ése que tiene una división justo debajo de los pechos. ¿Por qué? Adivinen. Nunca me queda donde debe quedarme, y se me ve horrible.

Todos estos problemas disminuyen de una manera maravillosa cuando estoy en mi peso ideal. Si hay ropa que No me queda, es porque No está hecha para mi tipo de cuerpo y punto. Pero les aseguro que con los 80 kgs que pesaba a inicios del año pasado, hasta la ropa que debería quedarme no me quedaba. Además tengo caderas anchas (todo en mí viene en talla XL, jaja) acompañadas de un buen trasero (que se desinfla rápidamente al perder peso si no hago ejercicio, jajaja), y ése es todo otro tema.

Otra prenda que me gusta mucho y siempre he
soñado con poder usar y que me quede bien son los shorts de mezclilla. Hay algo en esos shortcitos diminutos que encuentro sexy y atrevido y me encantaría poder usarlos. Pero con mi trasero y caderas es difícil que me entren si estoy con sobrepeso. Y si me entran, mis piernas están gorditas y no se ven bien. Además la panza se me sale por sobre los shorts. Ese fue el resultado cuando entré a una tienda y me probé los shorts que ven en la foto. Me entraban, sí, pero se me salían rollos (lorza, neumáticos, llantas) por todos lados. Y la celulitis, Dios mío, ¿en qué he estado pensando que no me di cuenta que tenía TANTA celulitis en las piernas? Y luego, cerrarlos, jajaja, No me cerraban. Tuve que dejar de respirar para cerrarlos y casi me pongo morada. Pero aún así los compré. Mi meta es poder usarlos y que me queden bien.

Los shorts y los lindos vestidos veraniegos son mis metas (además del bikini, claro). Quizás no todos los vestidos me queden, porque no van con mi tipo de cuerpo, pero simplemente quiero poder entrar a una tienda y probármelos, sin sentirme ridículo por intentar hacer que mi cuerpo entre en un espacio en el que claramente no cabe, sin salir avergonzada porque nada me quedó bien. Poder entrar y probármelo todo. Tener un mundo de posibilidades abierto ante mí en cada tienda. ¿Por qué no? Tengo el sueño de haber llegado a mi peso ideal y poder pasearme por una calle en mi ciudad llena de tiendas chic con ropa muy exclusiva y que cuesta más dinero del que puedo gastar. Pero eso no es lo importante, no importa que no pueda comprar nada ahí, el tema es simplemente poder entrar y probarme lo que quiera sin sentirme ridícula ni que me miran raro. Sólo eso, sentir que tengo la posibilidad, aunque no la use.


Pd: olvidé contarles que mi otro problema con los vestidos y faldas es que la parte superior de mis piernas es tan gordita que se roza y se me hacen heridas, siempre debo usar pantymedias debajo, o calzas. Me muero por poder usar un vestido sin morirme de calor por culpa de las pantymedias!!! De hecho, aunque amo lo vestidos, los que tengo y que sí me quedan bien los uso poco por lo mismo, por evitar la molestia de las pantymedias. Aunque me recomendaron por ahí ponerme desodorante en esa parte de las piernas para evitar que el roce me haga daño, pero aún así, quisiera dejar de tener esa preocupación.

Mini antes y después

Hoy tengo para ustedes un mini antes y después. Para mi cumpleaños, en mayo de este año, me puse por primera vez en un "evento social" mi corset rojo, el mismo que usé para el matrimonio. Con 7,5 kilos menos, aproximadamente, lo volví a usar para el matrimonio el sábado 17 de octubre. Es un mini antes y después, pues el real antes y después será cuando haya alcanzado mi meta del 58 o al menos me le acerque bastante, y será en comparación con mis fotos de febrero en las que aparezco en el sur de Chile de vacaciones, intentaré usar la misma polera roja, aunque los jeans no creo que me queden, jejeje.



















Aquí aparezco con como 78 kilos en una y con unos 70,5 aprox. en la otra. Se nota el cambio??? En la segunda foto tengo cintura, jajaja, y en la primera mi pierna es como 2/3 del ancho de toda mi falda en la segunda. Mis pechos están casi igual de grandes, sólo yo noto la diferencia, qué se le va a hacer, jeje.

Bueno, cuando pese menos no creo que pueda volver a usar el corset, porque me quedará grande y ya saben que la gracia de los corsets es que aprieten. Como llevan barbas a los costados, no se ajustan al cuerpo como un top cualquiera, más bien al revés, el cuerpo se ajusta a ellos, siempre que el corset no quede grande. ¿Cómo sé esto? Porque soy amante de los corsets, benefician mucho las figuras curvilíneas, destacan la cintura y suben los pechos, hasta disimulan un poco la panza, así que siempre he sido amiga de los corsets. Para las más curvilíneas de ustedes los recomiendo altamente si tienen un matrimonio o evento semi formal. Y eso fue otro capítulo de la moda con GS, jajaja.

Espero que les hayan gustado las fotos. ¡Abrazos!


PD: Saben que cuando me saqué la foto del cumpleaños, la primera, me impacté, porque siempre por gordita que haya estado se me ha visto cintura, en parte porque la tengo y en parte porque los pechos me ayudan a que se me vea más cintura, aún estando con sobrepeso. Pero al ver que en esta foto no se me veía casi nada (y eso que fue en mayo, cuando había perdido 3 kilos desde febrero) me horroricé un montón y decidí guardarla como "motivación", para verla y recordar que no quería volver a estar así. Eso, un detalle que quería compartir con ustedes =)

PD2: Ya me dijo White Rose que no me censure el rostro, pero lo tenía censurado de antes en estas fotos (las edité hace un tiempo) y aún me da un poco de vergüenza la idea...

Masajes

Hoy fue mi primer día de masajes reductivos. La semana pasada decidí comenzar a tomarlos con la hermana de una amiga que se ha especializado en esto. Evidentemente que mi amiga (su hermana) la recomienda mucho y dice que quienes lo han tomado han visto resultados. Yo tengo el "drama" de que aún cuando más he bajado de peso (el 2006) a pesar del mucho ejercicio que hacía en ese tiempo tengo zonas en la que la grasa acumulada nunca baja, así que pensé que una pequeña ayuda esta vez no me vendría mal, para complementar con la dieta y la actividad física. Pronto les contaré qué tal me va.

El matrimonio del sábado estuvo muy lindo, era en un sitio desde el cual se veía todo Santiago iluminado de noche, hacía algo de frío, pero nada terrible. Claro que fue terrible para la dieta, me olvidé de la "moderación", así que subí algunos gramos que estoy tratando de bajar, lo que retrasó mi salida del 70, claramente, a ver si el fin de semana tengo noticias positivas (como estar por fin en el 70 exacto, sin más gramos).

Todos los días lucho por recordarme que aún me queda camino por recorrer y que no puedo hacer cualquier cosa todos los fines de semana. Algunos sí, en ocasiones especiales, pero tampoco "cualquier cosa", sólo darme más gustos pero con moderación. Ahora por el matrimonio estuvo bien, pero ya no más, todos los fines de semana recupero los gramos perdidos durante la semana y así no bajo nada.

Es tentador querer quedarme como estoy, porque ya me veo mucho mejor, porque he vuelto a reconocer mi figura, porque hay ropa linda que me queda bien y todos me dicen que he perdido mucho peso. Pero aún no estoy en mi peso ideal, y las fotos en las que NO posé, en las que NO traté de ponerme en mi mejor ángulo ni entré la panza ni traté de disimular la papada, me lo recuerdan. Me recuerdan como me veo de afuera. Antes las odiaba por lo mismo, ahora las agradezco porque me devuelven a la realidad, y me hacen ver cuanto camino aún me falta. Como la ropa que todavía no me queda, como el peso que todavía no bajo, el IMC normal que aún no llega. Lo necesito todo para que la mediocridad no me venza, como dije en la entgrada anterior.

Y tras esa tremenda reflexión los dejo con lo que realmente quieren ver, jajaja, las fotos del matrimonio. Ah, me alisé el cabello para la ocasión, en verdad lo tengo rizado. El que sale al lado es mi novio, claramente. Finalmente el corset me quedó más escotado de lo que me quedó cuando me lo probé en casa, así que no estuve tan cómoda con él tampoco, jajaja, pero con el vestido negro habría estado nerviosa toda la noche por lo ajustado que era, así que creo que fue una buena decisión. Finalmente lo combiné con una falda negra que cubre las rodillas y botas negras de caña alta (las únicas que me han cerrado en mi vida).

Ahí van las fotos del matrimonio, nos vemos tan lindos y combinados!!! jajajaja.

Bueno, más abajo pongo una foto en la que no atiné a entrar la panza, y me veo considerablemente más gordita, para que vean la "realidad" sin máscaras. Sé que no es tan terrible, pero siento que si no me lo recuerdo, que cuando no poso ni me miro al espejo (momentos en los que una también posa a su manera) me veo así, sólo estando distraída (o sea el 99% del tiempo), olvidaré que aún me queda peso por perder.

La Ropa y la Femineidad

Hoy quiero tocar un tema que a todos les es familiar, y que me inspira un montón: la ropa. Si me queda mucha inspiración sobre esto después de terminar de escribir esta entrada, quizás hasta lo convierta en una sección regular del blog.

Creo que a todas/os nos ha pasado alguna vez ir caminando frente a una tienda y ver en vitrina algo precioso, que sabemos que nos quedaría muy bien si es que está en nuestra talla. Y ahí nace la pregunta clave: ¿estará en nuestra talla?

Ahora, disculpen los lectores masculinos, pero me enfocaré en las mujeres, netamente porque es la experiencia que conozco. A mí por lo menos me gusta mucho la ropa linda y femenina. Siempre he pensado que, sin importar los kilos o el tipo de cuerpo que tengas, una jamás debiese verse obligada a renunciar a su coquetería y su femineidad. Pero no puedo negar que cuando más estuve pesando debí cambiar mucho mi guardarropa, y hubo días en los que me ponía cualquier cosa con tal de que me quedara medianamente bien. o me entrara. Mi truco muchas veces fue resaltar el escote, que me seguía luciendo y que todo el resto fuera más suelto.

De este tipo de trucos quisiera hablar más adelante, quizás dedicarles uno varios posts enteros, algo así como "la moda con GS", jajaja, pues he notado que las páginas de moda que he encontrado no son muy distintas a la gran mayoría de las tiendas que veo en la calle: todo parece estar pensado para gente muy delgada. Así que me parece importante que alguien trate el tema desde otros ángulos (o en nuestros casos, curvas).

Pero volviendo al tema de las tiendas, de sobra está decir que de pronto nos volvimos expertas en evitar algunas que sabemos que no tienen ni tendrán nuestras tallas. Y a veces ni siquiera es por culpa de nuestro sobrepeso, pues cuando yo estaba en mi peso ideal muchas veces sufrí encontrando jeans para una persona con caderas de mujer adulta, o algún top hecho para alguien que usa mínimo una copa C. Lo peor, el descaro de que alguna dependienta te diga "no tenemos tallas grandes" cuando sólo le pediste unos vaqueros talla 42 (que a mí me parece bastante normal). Evidentemente, al subir de peso y empezar a usar jeans talla 46/48, son las primeras tiendas que aprendiste a evitar.

Y luego, decides entrar a una tienda que no es de ésas, que parece que tiene todo tipo de tallas. Pero aún así te costó mucho encontrar algo que te quedara bien. Las cosas entran, claro, pero ¿se ven bien? No necesariamente. Si algo te cierra apenas, y parece que los pantalones o la blusa están a punto de reventar... claramentee te hace ver mal. Y ahí no falta la dependienta desesperada porque compres que intenta descaradamente convencerte de lo bien que te ves. Recuerdo que apenas podía respirar con un top y que parecía que mis pechos estaban por salirse por arriba y mis neumáticos por abajo, y una tarada intentaba convencerme que me veía espectacular pero que era yo la que "no quería darse cuenta". Por favor, una cosa es ser insegura y otra completamente carente de sentido común. Quizás a ella le gusta parecer prostituta gorda, pero a mí no.

Muchas veces me ocurre también que me insisten en que me pruebe cosas que sé que no me van a quedar y me dicen "si tenemos tallas grandes" y opción a) su talla grande es realidad es "más grande que el resto" pero no necesariamente lo suficientemente grande para mí. U opción b) por muy grande que sea, no va con mi tipo de cuerpo. Aló, señora, ve mis pechos? Sí, esas cosas que me hacen caminar casi un poco encorvada por lo mucho que pesan. Bueno, eso NO ENTRA EN EL ESPACIO DIMINUTO DEL VESTIDO QUE ME ESTA OFRECIENDO.

No, no es que esté resentida, jajajaja. Bueno, finalmente te cansas y terminas recurriendo a unas pocas tiendas que sabes que no te fallan o a la ropa de segunda mano, donde muchas veces encuentras tallas que no hay en otras partes. Pero ahí los diseños son más limitados y es más difícil encontrar algo realmente lindo y femenino. Como si por el exceso de peso no tuviésemos el derecho que otras tienen, de querer un top con algunos adornos en el escote, o una falda hecha con una tela linda. Y no todas tenemos a alguien que nos pueda confeccionar la ropa a nuestro gusto. Hay que buscar, buscar y buscar, y a veces encuentras algo realmente maravilloso y que te queda bien, pero muchas veces renuncias antes de encontrarlo porque ir de compras simplemente no te motiva tanto. El proceso de probarse ropa se vuelve tan frustrante y agotador que sólo quieres evitarlo.

Pero, ¿saben qué creo? Que independiente de que ahora estemos tomando el buen camino y bajando todos estos kilos de más, no debemos renunciar nunca a vernos y sentirnos lindas y atractivas. Hay que hacer el esfuerzo, aunque cueste, para que nuestra dañada autoestima no sufra aún más cuando nos miramos en el espejo y estamos con ropa que no nos gusta. No podemos esperar por meses ese peso ideal antes de comprar ropa nueva y linda, además el cambio no debe ser tan radical, debemos ir acostumbrándonos de a poco a volver a querernos y sentirnos guapas, pues esto también es parte del proceso. Por eso, creo que sí comenzaré mi sección de moda, con tips y recomendaciones para que saquemos la mayor ventaja posible a nuestras curvas y no renunciemos a sentirnos atractivas y femeninas sólo porque aún no estamos en nuestro peso ideal. ¡He dicho!

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