
Las mentiras que nos decimos a nosotros mismos

Fin de semana fatal
Pese a esto, debo continuar con mi plan para los 66 kgs a fines de octubre, que iba muy bien encaminada antes de "tropezarme" con el fin de semana. Me esforzaré también porque este fin de semana no me pase lo mismo, pues no puedo estar echando por la borda todos los fines de semana el trabajo que tanto esfuerzos me cuesta durante la semana.
También es posible que mi mal comportamiento con la comida y bebida este fin de semana me haya hecho retener líquidos y que por eso estoy pesando tanto más que el jueves, así que espero volver pronto a los 69,5. Crucen los dedos por mí.
Sobre mi mala situación con el trabajo, les cuento que finalmente decidí renunciar, pues no quería comenzar un nuevo mes con ellos. Sé que quizás no es lo más inteligente que podía hacer, que quizás debí haber seguido trabajando con ellos hasta que encontrara algo más, pero lo cierto es que en la medida en que fueron solucionando su gran desorden y comenzaron a tener más claro qué era lo que necesitaban de mí, se me hizo muy evidente que esto no era lo que me propusieron en un comienzo y que era un problema que no tenía solución. Por más que siguiera con ellos y tuviera paciencia, no iba a mejorar la situación. Así que ahora debo buscar trabajo intensamente o considerar volver a colaborar con mi ex-ex-trabajo, donde aún no me reemplazan. De todos modos estoy tranquila.
Hoy comienzo con la Scarsdale, pienso llevarla durante dos semanas. Es una dieta que me dio buenos resultados hace un tiempo, y si bien no soy muy amiga de las dietas tan estrictas como ésta, y soy consciente de que hay que llevar una dieta de mantenimiento después para evitar el efecto rebote, creo que con la Scarsdale se come relativamente variado durante toda la semana y que me puede dar el impulso que necesito para salir de esta mala costumbre de comer bien durante la semana y romper las dietas el fin de semana. Necesito hacer algo nuevo, y también algo estricto con normas muy claras, pues así me concentro en seguir las normas y me veo menos tentada a romper la dieta. ¡Espero que resulte!
A todos les envío muchas buenas vibras y ánimo para que ésta sea una excelente semana!!!
Altibajos

Avanzando en terreno casi nuevo
Como les conté anteriormente, el año pasado cerca del 12 de noviembre llegué a pesar 69,5 kgs tras muchos esfuerzos que me ayudaron a perder un total de 11,5 kgs, pues estuve pesando 81 kgs en febrero 2009. Recuperé parte de ese peso durante el verano (enero-febrero en Chile) y en marzo pesaba 75 kgs. Volví a recorrer el mismo camino y perder esos 5 kgs durante marzo-abril-mayo. Luego volví a recuperar esos mismos 5 kgs y me puse en campaña otra vez, por el mismo camino ya recorrido dos veces. Llegué a pesar los 69,5 kgs del año pasado la semana anterior. Y de ahí en adelante el camino era casi nuevo (ya lo recorrí antes, pero fue el 2006, y ya han pasado 4 años). Y logré recorrer un poquito de ese camino estos últimos días, pues me pesé el martes y felizmente la báscula dio 69. Son 500 gramos de camino casi nuevo, jeje. Y me tienen muy contenta.He seguido corriendo, creo que puedo seguir haciéndolo unas 4 veces a la semana. Me tengo que levantar más temprano de lo usual y todo, pero cuando he terminado de correr, siento que vale la pena, pues la sensación de bienestar es enorme. Estoy haciendo un poquito más de 2 kms cada vez (a veces 2,2, a veces 2,4kms) lo cual es muy bueno, pero no creo que llegue a hacer los 5kms que quiero para la fecha del 5k al que quería ir. Bueno, todavía queda tiempo para ver eso, pero no es terrible no hacerlos, lo importante es seguir entrenando.
A veces me pregunto si, como en el 2006, lograré bajar todo el peso que necesito y sentirme 100% bien conmigo misma otra vez (esa vez llegué a pesar 60 kgs, pero entre los 60 y los 63 me mantengo bien) o si dejaré que algo me distraiga antes, me desviaré de mi camino como tantas veces lo he hecho y volveré a subir parte de lo que he bajado en vez de llegar a mi meta final y seguiré aplazando más mi "cambio de vida". Sé que tengo la determinación y la fuerza para lograrlo, pero lo he arruinado tantas veces que me resulta difícil no tener miedo. O más que miedo, dudas, incertidumbre. ¿Lo lograré esta vez? Ahora sé que es TAN importante, pero en algún momento de flaqueza puede que prefiera olvidarlo y no pensar en la importancia de mis metas, simplemente volver a adormecerme por el placer de la comida y la bebida. Porque algo así es, como un adormecimiento. Pero cuando despiertas, los problemas siguen ahí e incluso aumentaron gracias al descontrol.
Debo mantenerme enfocada, no debo olvidarlo. Por eso me he preocupado también de otros aspectos de mi "renovación", como comprarme ropa linda, ir a la peluquería, ver la posibilidad de hacerme masajes para disminuir la celulitis, etc. Como todo está relacionado, estas aparentemente pequeñas cosas me mantienen enfocada con que es importante volver a quererme, cuidarme, sentirme bien conmigo misma. Y así, me ayudan a recordar por qué debo seguir la dieta.
El lunes tuve una tentación espantosa. Se me ocurrió decirle a mi novio que fuéramos a un bar-restaurante que nos gusta mucho porque él tenía hambre. Como he soportado tan bien casi todas las tentaciones, sin que realmente me afecte mucho, pensé que esto sería igual, yo me pediría mi coca cola light y no habría problema. Pero creo que sicológicamente me afectó entrar a ese local, lo asocio automáticamente a deliciosa comida y cerveza y quería pedir eso. Sentía el olor, veía la burbujeante cerveza y casi sentía que era más fuerte que yo. Me dije a mí misma "¿por qué no? luego vuelvo a la dieta y no sería tan terrible". Pero sé que eso es mentira. Si me daba esa licencia de romper la dieta luego me sentiría con derecho de darme otra y otra, y eventualmente romper muuuchoo la dieta y arruinar lo que he hecho. Pero no fue este último pensamiento el que me detuvo. No. Fue la mesera. Sí, la mesera. Era una chica delgada y guapa. Usaba ropa linda y sencilla, que le quedaba bien. Era una chica que se sentía cómoda con su cuerpo, claramente. Y pensé "Yo quiero sentirme así, para hacerlo No puedo romper la dieta ahora". Y no la rompí. Quien lo diría, todo gracias a la mesera, ja, ella ni se enteró. Y quizás si hubiese roto la dieta ese lunes, el martes la báscula No habría dado 69 kgs.
En fin, espero que sus dietas también vayan bien y se mantengan enfocadas y enfocados. Abrazos para todos los que leen. Gracias por estar acá.
De vuelta tras el Finde de Aniversario
Quizás fui demasiado ambiciosa con mi planificación de sólo romper la dieta en una comida, cuando iba a estar celebrando mi aniversario. Cuando llegué allá pensé "¿por qué me propuse algo así? es mi aniversario, ocurre sólo una vez al año, tengo que disfrutarlo, sin preocupaciones!", y eso hice. Pero en una cosa decidí que no podía ceder: en cuanto regresaba a mi ciudad, volvía inmediatamente a la dieta, no se dilataba esto ni siquiera por unos minutos, y así fue.
Es curioso, no logré mi objetivo, pero me siento extrañamente orgullosa de mí misma, siento que alcancé un logro enorme, algo que normalmente no habría logrado hacer. Normalmente habría vuelto a Santiago la tarde del domingo luego de romper la dieta por el fin de semana, y habría dilatado mucho volver a ella. Habría dicho "si ya no me porté bien hoy, qué importa seguir comiendo mal por el resto del día?" Y habría cenado algo horrible. Luego, el lunes (hoy) habría dicho "bueno, hoy es mi día de aniversario real, mejor retomo la dieta mañana".
Y luego de eso, todos conocemos la historia. "Mejor aprovecho esta semana y vuelvo a empezar el lunes", "mejor empiezo de nuevo el 1 de diciembre, todo de cero", etc, etc. Simplemente postergando más mi salud, recuperando más del peso perdido y luego debiendo enfrentar una batalla aún más difícil cuando efectivamente me decidiera a retomar la dieta. Estoy muy feliz de haber logrado romper ese círculo vicioso que conozco tan bien y haber vuelto rápidamente al redil y a la dieta.
Ahora, el control de daños todavía no lo hago, debo pesarme mañana temprano y ver cuanto subí el fin de semana. Cual sea que sea el resultado lo acataré con firmeza y trabajaré con todas mis fuerzas por perderlo de nuevo pronto. Siendo realista, dudo que alcance a cumplir la meta que me propuse para el reto de Nenúfar, es que nunca contemplé pasar tanto tiempo estancada en el 70, supongo que pensé que mantendría por más tiempo el rápido ritmo de pérdida de peso del inicio de la Dukan. Aún así haré todo lo posible por alcanzar esa meta, pero si no lo logro, me conformo con terminar el mes pesando 68 kgs, con lo que llegaría al normopeso, lo que sin duda me haría muy MUY feliz.
Así que aquí estoy, de regreso y con mucho ánimo, ya me pongo al día con sus blogs, que espero que también les esté yendo bien!
Este camino me parece familiar...
El año pasado descubrí como en marzo que pesaba 81 kgs y me puse en campaña. Abrí el blog como ayuda extra cuando ya había perdido algo de peso y pesaba 75 kgs en agosto. Para esta misma fecha (inicios de noviembre) del año pasado pesaba unos 70 kgs. Pero luego me descuidé y para marzo de este año estaba en 75 otra vez. Volví a ponerme en campaña y volví a pesar 70 kgs en mayo. Y volví a descuidarme y excederme, usando el estrés por el trabajo y la tesis como excusa, y para septiembre estaba en 75 kgs de nuevo. Como verán, ahora volví a bajar esos 5 kgs y estoy en 70 otra vez. Pero tengo la impresión de haber estando dando bote desde hace más de un año bajando y volviendo a subir y volviendo a bajar los mismos 5 kgs.
Sé que el pasado ya fue, y hay que concentrarse en el presente. Pero debo ser consciente de mis errores pasados para no repetirlos. Ahora comienza el verdadero desafío, no descuidarme y recuperar ooootraaaa veez estos 5 kgs. Seguir bajando. Alcanzar mis metas. Lograr esta vez hacerlo mejor, ser más constante, no abandonar. Confieso que me da miedo seguir repitiendo una y otra vez el mismo patrón. Seguir subiendo y bajando, siempre en el mismo sitio. Yo quiero avanzar. De verdad.
Ahora empieza el verdadero reto. Y me muero de ganas de probarme a mí misma y a todo el mundo que lo puedo hacer de manera distinta esta vez, mejor.
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En otro tema,
PD: me compré jeans (vaqueros) ayer. Tenía que comprarme desde hacía meses pero nunca lo hacía porque siempre pensaba "pronto me volveré a poner a dieta y bajaré de peso y lo que me compre ahora ya no me quedará bien después. Y claro, nunca volvía a la dieta y nunca me los compraba XD. Pero por fin ayer decidí hacerlo y adivinen cuál fue la talla que elegí? 44! Qué felicidad. Cuando pesaba 80 kgs debí comprarme talla 48, y cuando estoy por los 75 kgs mi talla usual es 46, o sea que he bajado 2 tallas. De los 2 jeans que compré hay unos que me apretan un poco, marcando unos rollos (lorza, neumáticos) en mi estómago, pero espero que eso pronto cambie. Celebraré el día que me queden 100% bien! Será un incentivo extra poder lucir esta talla 44 con comodidad primero, y luego finalmente cambiar a la talla 42, que debería ser mi talla cuando llegue a mi peso ideal. A continuación, les dejo la foto. (El pañuelo venía incluido de regalo con los jeans celestes, que dicho sea de paso, son lo que todavía no me quedan tan bien, los oscuros me quedan mejor por ahora).
Y bueno, felices 5 kgs perdidos desde el 21 de septiembre (4 de ellos perdidos con la Dukan desde el 17 de octubre) para mí. Ahora, vamos por la siguiente meta y a lucir bien esos jeans! =)
El año pasado, cerca de esta fecha...

Estoy de vuelta
Así que sin más, porque una imagen vale más que mil las palabras, les dejó mi más reciente prueba de mi nueva determinación...
Ah, y otra cosa más: I'M BACK, BABY!!!!
Día 53 del Reinicio: De vuelta al 70
¡Así es! Ayer en la mañana me subí a la báscula antes de desayunar y ésta recompensó mis esfuerzos con un maravilloso 70 exacto, ningún gramo más, ningún gramo menos. Recuerdo cuando en noviembre pesaba esto y me tenía harta porque lo único que quería ver era un cambio en la báscula... y ahora estoy tan feliz de ver este numerito de nuevo! jajajaja. Ironías de la vida.Así que por fin llegué a la segunda meta de las que me impuse el día de mi Reinicio (15 de marzo). Y toca remplazar la reglette por una nueva meta, pero a ratos me dan ganas de dejarla un tiempo más ahí mostrando mi meta cumplida, se ve tan linda, jijiji. Pero aún me falta para llegar al normopeso y más para el peso ideal así que prontamente será reemplazada por los siguientes objetivos.
Y... adivinen qué, mañana viernes es mi cumpleaños!!! Así es, cumplo 25 años, y estoy feliz de que los celebraré con 8 kgs menos que el año pasado (aunque si hubiese sido más constante podría ser una diferencia aún mayor, pero qué se le va a hacer). Creo que más adelante subiré las fotos comparativas para que las vean, yo en mi cumple del año pasado y yo en mi cumple de este año. Y espero que el del próximo año sí pueda recibirlo realmente en mi peso ideal.
Bueno, de sobre está decir que por el cumpleaños me saldré de la dieta, pues es EL día del año que es para mí y pienso consentirme. Pero inmediatamente después de eso vuelvo a la dieta con más fuerza que nunca, nada de decir "como ayer no estuve a dieta, mejor convirtámoslo en todo el fin de semana" o cosas así. No quiero. Quiero seguir portándome bien, seguir viendo buenos resultados, seguir cambiando mi vida. Esta vez realmente quiero hacerlo.
Ah, sobre el fibrasol, efectivamente es como una fibra que se diluye en agua, como si fuera un té. El médico lo recomienda porque también te ayuda a sentirte saciada y además combate el estreñimiento. Pero no es mi casi, si me pasa algo es que voy al baño demasiado seguido y no sé si necesito esta fibra extra en mi vida XD De todos modos compré una caja, just in case.
Así que aquí estoy, bien hasta el momento, contenta con la dieta del médico, contenta con mis resultados y contenta con MI CUMPLEAÑOOOOS, jajajaja. Así que ánimo que si yo puedo, ustedes también.
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En otro tema, quería repetir mi historia con el sobrepeso y las dietas para la gente nueva que ha ido llegando pero no me da tiempo de escribirla en extenso. Supongo que un resumen ejecutivo sería decir que desde la adolescencia que lucho con el sobrepeso y la ansiedad, gatillada en parte por problemas personales (que me han disparado la ansiedad y llevado a subir de peso). Hice varias dietas, perdí peso pero luego volvía a subir siempre en períodos de ansiedad. De esas veces la más memorable es del año 2006 que estuve pesando entre 60 y 61 kgs pero el 2007 volví a subir todo e incluso más. En febrero del año pasado llegué a pesar 81 kgs. Comencé algunas dietas interrumpidas que en julio me llevaron a decidir un intento "más serio", esta vez con 75 kgs y entonces abrí el blog.
En noviembre estuve pesando 69,5 kgs, en diciembre volví a subir un poco, luego lo volví a bajar y durante enero y febrero hice cualquier cosa así que volví a subir de peso hasta estar en 75 kgs de nuevo en marzo. Así fue como el 15 de marzo lo escogí como mi fecha de Reinicio y desde entonces estoy contando los días y tratando de dar cuenta de mi proceso lo mejor posible. Ya he perdido 5 kgs desde entonces, volviendo a sentirme como lo hacía en noviembre, y espero que desde aquí el camino sea nuevo y sólo avanzar en él, no volver a retroceder más. Esto para mí no es sólo estar a dieta y perder peso, quiero cambiar mi vida, mis hábitos y mi relación con la comida. No quiero comer por ansiedad o porque no sé lidiar con mis problemas. Quiero superar mi adicción a la comida y a comer cuando estoy triste, nerviosa, ansiosa, estresada, etc. En fin, quiero ser una persona sana con todo lo que eso implica.
Límites
He descubierto algo curioso sobre la mayoría de quienes pululamos por esta comunidad de blogs. Un patrón, o algo así, que parece que casi todos seguimos. Esa es otra razón -además del desahogo, el registro diario y el apoyo- por la que este blog me parece tan buena idea. Aprendo sobre mí y puedo constatar que muchos repetimos ciertas conductas.La observación me permite aprender más sobre todo lo que conlleva el sobrepeso y la obesidad.
Lo que he observado y a lo que quería referirme es cuando de vez en cuando salimos de vacaciones o pasamos un fin de semana fuera de la ciudad o en casa ajena y cosas así. Todos sabemos que será difícil mantener la dieta fuera de nuestros propios hogares y rutinas. Así que decidimos romper la dieta por unos días pero intentar "no excedernos mucho". Algo así como "no estaré a dieta pero tampoco me comeré todo lo que pille". Apelamos a nuestra capacidad de moderación. Decimos que cuando comamos cosas que engorden intentaremos compensar, ver qué cosas podemos reemplazar por otras un poco menos calóricas, que no aceptaremos alcohol, que nos mediremos con los postres, etc. Y con esa resolución partimos a algún lugar que no es nuestra casa.
Luego, cuando volvemos he observado que la gran mayoría (me incluyo) no nos moderamos. Llegamos contando que no compensamos nada, que comimos todo lo que encontramos, que hasta nos servimos varios postres, que cada oportunidad que tuvimos de elegir algo no tan calórico la dejamos pasar. Es como que en el momento en que pensamos "bueno no voy a estar dieta pero..." no logramos asimilar nada después del pero. Es como si el sólo decir "no dieta" fueran palabras mágicas que nos permiten olvidar todo lo demás. Nos proponemos en vano una moderación que nunca realmente tenemos intenciones de cumplir, y si realmente lo queremos cumplir, esa resolución se evapora en cuanto vemos las posibilidades de comer todo aquello de lo cual normalmente nos privamos. Es como si esa posibilidad nos volviera un poco locos y nos hiciera olvidar cualquier resolución previa.
Este hecho puede que
no sea tan preocupante en sí. O sea, nos fuimos de vacaciones y a causa de nuestra incapacidad de moderarnos en vez de recuperar 1,5 kgs recuperamos 3. No es tan grave. Si fue sólo un fin de semana, o una fiesta, puede que la consecuencia sea aún menor. Pero ése, para mí al menos, no es el problema. No se trata sólo de las implicancias físicas que tienen estos hechos, sino las sicológicas. Primero, la culpa. Luego, ¿qué dice esto sobre nuestra capacidad de autocontrol? En realidad, dice algo muy simple. Todavía no tenemos mucho autocontrol. Todavía vivimos en un mundo de "todo o nada" respecto a la comida. No hemos adoptado aún esos nuevos y buenos hábitos que esperamos que nos duren toda la vida. Como no los tenemos, necesitamos reglas, bastante estrictas, que cuando decidimos relajar un poco, terminamos comiendo de todo y rompiéndolas por completo.En fin, no sé si hay una conclusión respecto a esto, pero creo que es bueno darse cuenta. No puede ser casualidad que a casi todos nos pase lo mismo, ¿no? Creo, realmente, que es una prueba de fuego la idea de ir a alguna parte y decidir no seguir la dieta pero comer con moderación de todos modos. Si lo logramos, quiere decir que realmente hemos logrado controlarnos y ajustar nuestros hábitos a distintas situaciones. Que romper un poco la dieta no significa comer todo lo que nos pongan por delante, en exceso y con ansiedad. Que sólo significa darnos algunos gustos, pero mantener los límites y el control. Mientras no tengamos esos límites ni ese control, creo que es bueno ser conscientes de esto, y trabajar en eso. Recordar que no estamos sólo siguiendo una dieta y estrictas reglas alimenticias, sino que estamos cambiando de hábitos y cambiando de vida. A menudo creo que lo olvidamos y nos concentramos sólo en la dieta, las calorías y el menú diario, cuando esto es mucho más que eso. Creo que teniéndolo en cuenta podemos lograr un cambio real y permanente y correr un mucho menor riesgo de recuperar el terreno ganado y que el cambio sea temporal.
Día 38 del Reinicio: Mucho qué reportar
Aquí estoy, aquí sigo. Adivinen por qué me he desaparecido. Sí, por la razón típica que much@s nos desaparecemos, porque me he portado mal. La Dieta Scarsdale la seguí sólo por 8 días, aunque esos 8 días la llevé bastante bien. Perdí un poquito más de 2 kgs, cerca de 2,5 kgs. Pero luego tuve noticias de mi profesora guía de la tesis. Y está preocupada. Eso no es bueno. Cree que he avanzado poco la tesis a causa del trabajo y tiene razón. Se quiere reunir conmigo. Ay. Ansiedad. Mucha. De pronto, una dieta que empecé sintiendo que era muy fácil de llevar porque se comía de todo, se me volvió insoportable.El martes pasado rompí la dieta y volví a mi hábito de chica ansiosa. Comer y beber como si no hubiese mañana, porque me estresé, me puse tan tensa, incluso me demoré en responderle a mi profesora porque no sabía qué decir. Y tengo la pésima costumbre de no hablar de estas cosas. Si hablara de ellas o escribiera de ellas en su momento, ¿desahogaría la ansiedad mejor? ¿comería menos?
Bueno, de todos modos no quise arruinar todo el peso que perdí durante la Scarsdale, y decidí retomarla, hacer al menos la semana que me faltó. Comencé de nuevo el lunes y aquí estoy. El lunes enfrenté la báscula (cosa que no quería hacer, pero siempre es mejor salir rápido de esa incertidumbre culposa que nos hace tan mal) y descubrí que sólo recuperé un kilo de lo perdido previamente. O sea, estaba en 73 kgs. No sé si he bajado más desde entonces porque me llegó la regla, así que me es difícil saber cuanto peso realmente. Esperemos que al término de esta semana los resultados sean buenos.
Por otro lado, tengo muchos temas en mente, temas que me gustaría tocar en el blog, relacionados con el sobrepeso, pero no he tenido tiempo de escribirlos. Ojalá pueda hacerlo pronto, y ojalá cuando lo haga opinen, porque creo que es interesante tener un debate sobre ciertas cosas que se relacionan con el sobrepeso, no sólo nuestra batalla contra los kilos y nuestros menús diarios. Finalmente, no sólo nuestra salud física se ve afectada, sino también la mental, y el simple hecho de perder peso requiere de una cierta preparación sicológica para lograrlo, y luego para mantenerlo. En fin, ya estoy escribiendo mucho, mejor lo dejo para una próxima entrada.
Abrazos!
Día 26 del Reinicio: No lo puedo creer
El año pasado solía imponerme a mí misma metas con fecha que nunca lograba cumplir y siempre debía recalendarizar, lo cual me frustraba. Si se fijan ahora mis metas no tienen fecha (aunque evidentemente que no espero tardarme 6 meses en bajar un kilo), y son más pequeñas, de modo que a medida que veo que las voy cumpliendo, me animo. Ya cumplí la primera, 73 kgs. La próxima son los 70 kgs.
Sobre estos días con la Scarsdale les cuento que no he sufrido demasiado, siento que he comido de todo, solo que el orden claramente es un poco estricto porque es un dieta que disocia los tipos de alimentos y hay cosas que noto que no se mezclan. Hasta me queda algo bien que no hayan las meriendas, porque muchas veces estoy en el trabajo a la hora de las meriendas y se me olvidan. Lo único que he debido cambiar fue el cordero del miércoles por jamón de pavo, ya que no tenía cordero y no estaba dispuesta a ir a comprar y luego asarlo. Todo lo demás OK, y lo bueno es que aunque acá ya es otoño, parece que el verano aún no se va del todo y quedan algunas buenas frutas para cuando dice "fruta de la estación". Por otro lado, las cenas suelen ser más contundentes en esta dieta, y justo estoy con mucha ansiedad por las tardes, así que eso también me queda bastante bien.
Yyyyy, como no quiero dejarlos sin foto, los dejo con una de mis vacaciones, que en febrero tuve vacaciones de verano y fui nada menos que a Chiloé a ver a una prima que vive y trabaja por allá. Fuimos con mi novio y aunque tuvimos algo de lluvia, lo pasamol increíble y yo aproveché de conocer varias zonas en las que antes no había estado en mi visita previa. Ahora, es realmente deprimente ver las fotos de esa visita previa porque estaba muy flaca y extraño estar así, jajaja, pero ya recuperaré esa figura. Por mientras, la foto de este febrero (con mi novio, y yo vistiendo un chaleco y un gorro que compramos allá en una feria artesanal).
Volver a empezar - Día 3
He decidido volver a empezar porque el camino no será igual al que ya recorrí. y no lo estoy retomando, quiero que realmente sea un nuevo inicio. Pero tampoco quiero olvidar donde he estado pues no quiero volver a cometer los mismos errores, quiero aprender, y recordar siempre de dónde vengo. Por eso, ahora hago un pequeño recuento:
Febrero 2009: 81 kgs.
Julio 2009: 75 kgs, decido ponerme seria con mi alimentación y empiezo el blog.
Noviembre 2009: 69,5 kgs. Menor peso alcanzado desde febrero '09.
Diciembre 2009: 70, 5 kgs . Interrumpo dieta hasta marzo.
15 de marzo 2010: 75 kgs. NUEVO INICIO.
Primera meta: 73 kgs. para el 1 de abril.
También les cuento mi menú del lunes, no ha sido perfecto, faltó merienda a media mañana, más fruta, la cena estuvo mal, etc. pero lo iré mejorando:
Desayuno:tostadas integrales con quesillo 0% y jamón de pavo. Té con leche descremada.
Resoluciones Post Terremoto
Gracias a todos por estar y leer. Hoy vuelvo a empezar.
Acabando el Melreto
Retomando el buen camino
La ansiedad ha bajado, pero preveo que aumente cuando se acerque mi entrega de mi tercer informe de tesis, la próxima semana. Intento respirar y mantener la calma y pensar positivo.
Mi madre dice que sentimos ansiedad cuando creemos que no vamos a lograr algo, que es imposible. "¿Es imposible", me preguntó. No, no lo es. Tengo que dedicar casi todo mi tiempo libre a la tesis para cumplir con los plazos, pero puedo hacerlo, y lo estoy haciendo. A medida que lo visualizo como algo posible en mi mente, la ansiedad pasa. No más pensar en lo que debí haber hecho y lo atrasada que estoy o la tarea titánica que tengo por delante. Mejor concentrarme en lo que puedo hacer hoy, e ir avanzando paso a paso. Subdiviendo la gran tarea en muchas pequeñitas que voy realizando, todo parece menos terrible, y la ansiedad disminuye.
Así es como esta semana he logrado retomar el buen camino. Así comienzo bien este diciembre, y ya veo que no llegaré a mi meta de pesar 66 kgs a fin de mes, pero quizás logre al menos volver a ver esos 69,5 de los que me alejé.
Hoy peso 72 kilos, pero ando con la regla, así que quizás hayan unos gramos de más. Pero prefiero trabajar con lo que veo que tengo, no con lo que creo que tengo. Desde el 13 de noviembre aprox que he subido 2,5 kilos. Los quiero volver a perder este mes. Es mi meta para el Melreto Operación Nochebuena, junto con salir a correr 3 veces a la semana.
Se me olvidó comentar en la entrada anterior que este punto fue lo único que me propuse para el Melreto anterior que efectivamente cumplí. Me dije algo así como "salir a correr 4 veces más antes de que acabe el Melreto" y lo hice, aunque me ha implicado madrugar en días en los que no me toca hacerlo, jaja, pero vale la pena, seguro que sin correr en vez de engordar 2,5 kilos en estas 2 semanas y algo habría engordado 3 ó 4.
Así que aquí estoy, de nuevo en el buen camino y con ánimos renovados, aunque con poco tiempo para actualizar y firmar en sus blogs, me disculpo por eso. Ya el lunes tuve un buen día de dieta, el martes tuve mi equivalente a la dieta líquida que hacen algunos, que es comer mayoritariamente frutas para limpiar el organismo, y hoy también espero hacerlo bien. Así, día a día, paso a paso, tal como tengo que hacer con la tesis.
Este es mi gran cambio. Lo que diferencia a este intento por perder peso de todos los anteriores. Que cuando comienzo a volver a subir el peso perdido, y podria recuperarlo todo, freno. Digo "no mas". Subi 2,5 kilos de los 11,5 que habia perdido. Aqui me detengo y retomo el buen camino. No dejare que unas malas semanas respecto a la ansiedad eviten que este, ESTE Y NO OTRO, sea mi intento definitivo por cambiar mi vida. Este es el momento de decir "esta vez es diferente y voy a probarlo". Aqui digo "basta", aqui diferencia este intento por perder peso y relacionarme mejor con la comida de todos los anteriores que solo eran dietas, nunca un intento real por cambiar mi vida, como ahora. Esta es mi oportunidad y la voy a aprovechar.
Muchas gracias por todos los ánimos y consejos. Como siempre, me ayudan un montón =)
PD: 2,5 kilos subidos en 17 dias... y por suerte hice ejercicio, sino seguro que es mas. Realmente tengo un don para esto... si quieren subir de peso rapido, ya saben, preguntenme a mi, les dire todo lo que hay que comer y beber y a que horas, jajajaja
Ansiedad y retroceso
Este fin de semana me ha tocado trabajarlo entero, y hoy tddomingo tuve turno de 10 horas, dos extra, porque mañana trabajaré sólo 6 para poder hacer una entrevista antes. Así que imaginen lo cansada que estoy.
En la dieta las cosas han ido mal como consecuencia de lo anterior, y esto me ha hecho sentir mal hasta un punto en el que no me alcanzan las palabras. Sólo estoy orgullosa de decir que no he vomitado, como lo habría hecho en otros tiempos. Intento asumir mis errores y volver a la lucha apenas pueda.
Aún así me angustia terriblemente esta sensación de que no logro controlar mi ansiedad. me acecha el temor de volver a subir todo lo que bajé, y que todo mi esfuerza sea una dieta más en la que perdí peso pero lo volví a subir después. Me siento fracasada al no poder manejar mejor mis emociones y que no me lleven directo a la cocina, a comer. Yo quería cambiar mi vida y cada vesz que eso ocurre siento que no la estoy cambiando, que repito los mismos malos hábitos de siempre, y lo peor es que lo hago consciente de que está mal pero no logro frenarlo. Sigo relacionándome mal con la comida. Sigo sin cambiar.
He intentado aplicar sus consejos pero me cuesta mucho. Mi mente agranda los fracasos y minimiza los logros. Convierte los temores en monstruos. Convierte la tesis en un monstruo. Sólo me consuela sentir que a medida que avanzo en ella, la ansiedad disminuye un poco, pero sólo un poco. Y que he estado corriendo, y cumplí con mi meta de mi entrada anterior en el blog, de hacerlo 4 veces antes de que acabe el Melreto. Pero sobre lo mismo, ni hablar, he subido de peso, nada más lejano que mis metas...
Noticias
Las dietas y yo
Con la pubertad llegaron las curvas. Mis compañeras especulaban sobre si me había llegado o no mi primera menstruación al ver que tenía más curvas que ellas (aunque en ese tiempo tampoco eran muchas), mi cuerpo siempre fue así, un paso más adelante que el resto en lo que a pechos y caderas respectaba. Al principio mis curvas eran aún algo discretas, y el cuerpo delgado que tenía en ese tiempo las lucía muy bien. Me gustaba mi cuerpo, aunque siempre me acomplejaron un poco mis piernas, pues también tomaron forma antes que las de mis amigas. Pronto eran un poco más gorditas en el muslo que las de otras niñas, y a mí eso me acomplejaba un poco, me parecía gordo y feo, jajaja, pero bueno, era una niña.
A los 14 años engordé por primera vez un poco, y mi madre apenas lo notó me puso en mi primera dieta, aunque no tenía mucho sobrepeso, sólo un poco. Fue una dieta con nutricionista, si mal no recuerdo, muy sana, y también fui al gimnasio, por primera vez, antes hacía danza, pero nunca había ido a un gimnasio.
A los 15 había perdido el peso que necesitaba y estaba perfecta, pero pronto volví a engordar un poco. A los 16, otro poco. Y a esa edad empezaron mis dietas locas. Comencé a hacer dietas relámpago antes de algún evento social o algo importante (una vez antes de una presentación de manos libres con el equipo de gimnasia, yo hacía esto porque era lo más parecido a la danza que había en el colegio). Las dietas me las daban mis compañeras. Eran las típicas dietas shock, así como "la dieta de la manzana" o "la dieta de la sopa" o una de comer un tipo de alimento (frutas, verduras, lácteos, etc) distinto por día. Siempre perdía peso. Siempre volví a subir.
A los 17 pasó lo de mi mamá que les conté en un post sobre mi historia y engordé mucho, por ansiedad. Antes yo ya me había dado cuenta que la ansiedad era un problema que yo tenía y con el que recurría a la comida. Veía que cuando mi mamá me retaba por mi peso y trataba de vigilar mis comidas mi ansiedad aumentaba y mayor era mi deseo de comer, así que terminaba comiendo a escondidas. Todo empeoró después que ella enfermó. Por primera vez sobrepasé los 70 kilos, llegando a pesar como 75, en aquél tiempo. Para el verano de ese año fui a un médico, me puse a dieta y tomé clases de danza 3 veces a la semana, además caminaba mucho. Bajé 11 kilos. Volvió a comenzar el año escolar, volvió el infierno de la enfermedad de mi mamá y el colegio donde me sentía incómoda y fuera de lugar. Volví a engordar. Entonces comencé a vomitar por primera vez. Me inducía el vómito de vez en cuando para escapar de la culpa por mis excesos. Nunca lo hice con demasiada frecuencia, sólo dos o tres veces a la semana en mis períodos de mayor actividad. Pero no lo hice sólo por el peso, la comida y la culpa. Lo hice porque quería destruirme a mí misma. Estaba sumida en una profunda depresión y no me importaba cómo, quería atentar contra mi cuerpo, deseaba destruirme. Deseaba estar en cualquier lugar menos donde estaba. Quería desaparecer o dormir para siempre, o al menos por varios años. Si cualquiera de mis acciones parecía dañina, no sólo no me importa. Me gustaba un poco. Era lo que quería. Hacerme daño. Como fuese. Entre más, mejor. Junto con la comida, era mi droga. Dañarme.
Con 18 años, en el verano hice otra dieta, esta vez por mi cuenta y también sana, siguiendo los consejos de mi dieta con médico del año anterior. No hice mucho ejercicio, pero caminaba bastante. Esta vez no bajé tanto como antes, unos 8 kilos. Pero fue lo suficiente para verme bien durante la temporada de calor. Pero en ese verano conocí también el alcohol. Antes lo conocía, claramente, pero ese verano tuve amistades cerveceras por primera vez. Me juntaba con ellas a beber casi día por medio (estaba de vacaciones). A veces con moderación, otras no tanto, otras nada. Así llegué a la universidad con una resistencia envidiable por hombres más grandes que yo al alcohol. Y así llegué a las fiestas universitarias, y el alcohol afianzó su estadía en mi vida.
Subí de peso en primer año, otra vez. Desde entonces, en innumerables ocasiones comencé dietas que rompía a los 3 días o menos. Siempre tratando de mantenerlas sanas, con las ideas de los médicos y las dietas que me habían dado. Pero no duraba. Pero siempre volvía a intentarlo porque una parte de mí sabía que no estaría 100% satisfecha si no estaba en mi peso normal. Pero era más fácil decir "no, en realidad no me importa, después me pongo a dieta, comienzo el lunes" que ser constante. Era más fácil aplazar indefinidamente el cambio definitivo que realmente hacerlo. Así transcurrieron 3 años.
En el 2006 hice la gran dieta de la que a muchos les conté. Perdí unos 15 kilos, más de lo que jamás había perdido en mi vida. Por primera vez en años volvía a pesar lo que pesaba a los 15 años. Ni siquiera con mi dieta a los 17 ó a los 18 lo había logrado. Además, entré a trabajar de extra a una compañía de teatro que montaba musiocales. Yo bailaba de extra y sudaba mucho, tomaba clases de danza con ellos, y además comencé a correr para mejorar mi resistencia física. Así logré tener el físico de unas fotos que les mostré hace varias entradas de ese tiempo. Podía mostrar el ombligo feliz. Usaba mini faldas, sin complejos por mis piernas, y todos los vestidos me quedaban bien (excepto a veces por mis pechos, pero hay cosas que no cambian).
Pasó un año. Mi novio de aquél entonces y yo terminamos de manera definitva. El vacío que dejó al salir de mi vida fue tal, y yo por un estúpido orgullo fui tan reacia a admitirlo, que me dediqué a destruirme otra vez, pero esta vez sin vómitos. Con mi ya no tan nuevo amigo el alcohol. Y con comida, claro, pues cada vez que bebía me daba hambre. Y vaya que me destruí. Preocupé a toda mi familia y a algunos amigos. Todos los fines de semana llegaba borracha a casa. No con unas copas de más, borracha. Una vez me caí y me herí el rostro en mi borrachera. Perdí dos teléfonos móviles. Y engordé. Y cuando dejé de beber tanto y comencé a estar mejor, estaba tan confiada de que aunque había engordado, seguía estando más flaca que hace unos años, que seguí comiendo sin ningún control. Y seguí engordando. Y no me di cuenta y estaba en el lugar donde partí antes del 2006. Porque no supe o no quise manejar mis emociones ni mi ansiedad. Porque no quise asumir mi dolor y decidí comérmelo y bebérmelo. Porque no quería asumir cuantas cosas estaban mal en mi vida o me molestaban y era más fácil comer, comer, comer.
Luego volví a las dietas interrumpidas, a las que rompes a los 3 días y dices "el lunes empiezo, el lunes lo hago en serio". Y así transcurre una semana, y otra, y otra. En septiembre del año pasado me vine a vivir sola con una amiga. El primer mes me porté muy bien, comí sano, mis comidas dependían sólo de mí, y podía prepararme siempre ensaladas y cosas así. Bajé unos 4 kilos. Pero luego me ganó el hastío y la conformidad y comencé a comer mal, dejé de planificar mis comidas, compraba cualquier cosa o me preparaba siempre pasta. Y luego me puse un poco tonta otra vez.
Mi desesperación por perder peso era tanta y mi constancia y fuerza de voluntad tan pocas, que volví a las dietas relámpago. Incluso volví a vomitar algunas veces. Hice "la dieta de la fruta", y "la dieta diurética del melocotón" (estoy inventando los nombres, en verdad no los recuerdo) y otras tonterías. Siempre volvía a subir al acabarlas y aumentaban mi ansiedad por carbohidratos a niveles abismantes. Ahora pienso que es natural. Claro que el cuerpo te pide comer de todo con moderación. Claro que el metabolismo se vuelve más lento si comes apenas 500 calorías por día. Claro que el cuerpo siente que lo estás matando de hambre y en tu próxima comida te pide, no TE EXIGE carbohidratos para obtener de ellos de manera rápida las calorías que le faltan. Claro que te pones más ansiosa y sientes más deseos de comer. Es evidente. Mi madre me lo repetía siempre cuando yo me quejaba de que me mataba de hambre y no perdía peso. Yo no le hacía caso. No quería hacerle caso. Hasta que la realidad fue más fuerte. Nada de esto estaba resultando y yo terminaba cada vez más frustrada y ansiosa y gorda. Ya ni siquiera perdía peso con las dietas shock. Mi cuerpo se acostumbró a ellas. Pasó el verano en el que no hice dietas y me di la buena vida. Luego volví a la capital para pesarme y enfrentar la realidad: 81 kilos.
Entonces decidí cambiar. Para siempre. Me topé con el blog de M por casualidad y aunque nunca le posteé me ayudó mucho leerla. Decidí lidiar con mis problemas, enfrentar mi ansiedad y mi mala relación con la comida y cambiarla para siempre. Nunca más comer para escapar de mis problemas. Hacer una dieta sana, aunque debiese armarme de paciencia y fuerza de voluntad y aunque me demorara un año entero en llegar a mi peso ideal. No me resultó desde el principio. No siempre fui constante. Tuve varias dietas interrumpidas hasta el 21 de julio, que me dije "no puedo aplazar más hasta el 'próximo lunes' el cambiar mi vida. No puedo dejar más tiempo pasar. Tiene que ser ahora. Debe ser ahora". Y así ha sido, con altos y bajos, pero creo que va bien. Y entonces abrí el blog para apoyarme y los conocí a todos ustedes.
Y esa es mi historia con las dietas. ¿Cuál es la suya?
Masajes
El matrimonio del sábado estuvo muy lindo, era en un sitio desde el cual se veía todo Santiago iluminado de noche, hacía algo de frío, pero nada terrible. Claro que fue terrible para la dieta, me olvidé de la "moderación", así que subí algunos gramos que estoy tratando de bajar, lo que retrasó mi salida del 70, claramente, a ver si el fin de semana tengo noticias positivas (como estar por fin en el 70 exacto, sin más gramos).
Todos los días lucho por recordarme que aún me queda camino por recorrer y que no puedo hacer cualquier cosa todos los fines de semana. Algunos sí, en ocasiones especiales, pero tampoco "cualquier cosa", sólo darme más gustos pero con moderación. Ahora por el matrimonio estuvo bien, pero ya no más, todos los fines de semana recupero los gramos perdidos durante la semana y así no bajo nada.
Es tentador querer quedarme como estoy, porque ya me veo mucho mejor, porque he vuelto a reconocer mi figura, porque hay ropa linda que me queda bien y todos me dicen que he perdido mucho peso. Pero aún no estoy en mi peso ideal, y las fotos en las que NO posé, en las que NO traté de ponerme en mi mejor ángulo ni entré la panza ni traté de disimular la papada, me lo recuerdan. Me recuerdan como me veo de afuera. Antes las odiaba por lo mismo, ahora las agradezco porque me devuelven a la realidad, y me hacen ver cuanto camino aún me falta. Como la ropa que todavía no me queda, como el peso que todavía no bajo, el IMC normal que aún no llega. Lo necesito todo para que la mediocridad no me venza, como dije en la entgrada anterior.

Ahí van las fotos del matrimonio, nos vemos tan lindos y combinados!!! jajajaja.Bueno, más abajo pongo una foto en la que no atiné a entrar la panza, y me veo considerablemente más gordita, para que vean la "realidad" sin máscaras. Sé que no es tan terrible, pero siento que si no me lo recuerdo, que cuando no poso ni me miro al espejo (momentos en los que una también posa a su manera) me veo así, sólo estando distraída (o sea el 99% del tiempo), olvidaré que aún me queda
peso por perder.
