Viva post terremoto.

Estoy viva. Sé que he tenido el blog abandonado por mucho tiempo, es que me he portado horrible con la comida, debo haber engordado... uff, ni sé cuanto, no me he pesado. Y sinceramente, hoy ya no es mi prioridad. Hubo un terremoto horrible en mi país. Aun intento asimilarlo. La devastación es horrible, no en mi ciudad por suerte, pero sí en el Sur de Chile, en la Región del Maule, especialmente. Incluso hubo tsunami. Hay mucha gente que perdió todo. Familiares, hogares, todo. Incluso hay gente aquí, en Santiago, donde los daños se supone que no fueron tan graves, que ha perdido mucho, que duerme en plazas por temor a las réplicas o porque sus edificios se dañaron mucho y temen que se derrumben.
A mí no me pasó nada, mi familia y mis amigos están todos sanos y salvos, aunque algunos tuvieron más daños en sus hogares que otros, y tengo conocidos que aún buscan contactar a familiares en el Sur, ignorando su paradero.
Les ruego a quienes son creyentes, que destinen una oración para esta gente.
Un abrazo grande

Acabando el Melreto

Acabando el Melreto tengo varias cosas que decir.
1.- Las cosas no van como yo quisiera, pero al menos van. He aprendido que aún No sé como manejar mis emociones negativas (tristeza, rabia, estrés) de una manera saludable, sin que se conviertan en ansiedad. Y definitivamente no sé manejar la ansiedad sin que me envíe a la cocina. Cuando he evitado ir a comer por ansiedad (que surgió del estrés), ésta siempre se acaba por manifestar en mí de otras formas maneras, como con problemas de sueño o digestión. En resumen: aún no sé manejar mis emociones, las ignoro hasta que revientan y se manifiestan de formas negativas en mi cuerpo, mi organismo, ya sea por atracones u otros medios. Tengo mucho qué aprender.
2.- Necesité enfermarme del estómago para verme obligada a seguir una dieta de verdad (porque no retenía casi nada, así que no podía comer mucho de todo modos) y no era la forma de la que quería perder peso, pero funcionó y fue un impulso positivo volver a ver un buen resultado en la báscula, un impulso que me permitió seguir a dieta y no por problemas estomacales, sino por elección propia.
3.- Me cuesta mucho concentrarme en avanzar mi tesis y hacer dieta al mismo tiempo. En esta última semana de portarme bien con la comida casi no he avanzado la tesis, y las últimas semanas pasó lo opuesto. Esto se relaciona claramente con el primer punto: no sé manejar mi estrés ni la ansiedad que me provoca, y debo aprender a hacerlo si quiero ver un verdadero cambio de vida y de comportamiento, no sólo cambios en los números que marca la báscula.
4.- De todos modos el deporte ayuda. Ayuda a liberar tensiones, pero no es suficiente si hay emociones de fondo con las que no queremos lidiar o que nunca aprendemos a enfrentar. Ayuda a acelerar el metabolismo y que no veamos resultados tan negativos en la báscula al portarnos mal con la comida, pero no es suficiente si estamos comiendo como si no hubiese mañana, como yo lo he hecho, porque se sube de peso igual. Pero la sensación de superación, logros y metas cumplidas al imponernos metas en el deporte es tan estimulante como lo que sentimos cuando cumplimos nuestras metas en la báscula. Y siempre es mejor alimentarnos de este tipo de emociones positivas que del círculo vicioso de emociones negativas en que caemos cuando comemos por ansiedad y luego enfrentamos la culpa que lleva a más ansiedad. El deporte hace bien al alma. El sábado corrí 5 kms con mi novio, no pensé que fuera capaz, pero lo hice y se sintió bien cumplir esa meta. Y realmente ayuda sentirse bien.
5.- Hoy la báscula marca 70,5 kgs. Mi meta al acabar este Melreto era correr unas 3 veces por semana, lo cual cumplí, y volver a los 69,5 kgs. para esto último me faltó un kilo, pero al menos bajé 1,5 kgs, con lo cual me alegro. El saldo está a mi favor. No fue fácil y no ocurrió como yo hubiese querido (sin problemas estomacales de por medio y con más fuerza de voluntad), pero me conformo por ahora. Sin embargo me queda un largo camino qué recorrer y no me refiero con esto al peso que me falta por perder, sino en términos de mi relación con la comida. Aún tengo mucho por aprender, partiendo por manejar mejor mis emociones y relacionarme de un modo realmente saludable con la comida. No sé exactamente cómo lo haré, sólo sé que debo enfrentar un día a la vez... luego veré qué pasa.

Reportándome

Aquí estoy, he tenido mucho trabajo con la tesis, más mi horario laboral e intentar correr en mi tiempo libre, lo que usualmente implica levantarme muy temprano para hacerlo antes de todo lo demás y evitar el calor de este verano que acá en Chile ya nos pisa los talones.

Además, están esos días destinados al novio, lo que significa que menos tiempo para bloggear he tenido. Pero quizás más importante sea que no lo he hecho muy bien, lo que tiende a quitarme las ganas de escribir. Lo he hecho mejor que antes de mi resolución de la entrada pasada, pero aún así no lo suficiente para llamar realmente una "dieta" lo que estoy haciendo. Hasta que... me enfermé del estómago y no pude comer casi nada en un par de días. Fue como si mi cuerpo dijera "si no tienes la suficiente fuerza de voluntad para volver a la dieta, te obligaré". Así que bueno, ya me estoy recuperando pero quiero aprovechar ese impulso que me ayudó a perder como un kilo de golpe. Quizás sólo necesitaba un estímulo positivo en la báscula para recuperar un poco más las fuerzas.

De todos modos es difícil. La ansiedad y el estrés se han asentado en mí y no sé cómo combatirlos. Correr, hacer ejercicio, respirar profundo, enfocarme en mis avances en lugar de todo lo que me queda por hacer... nada parece suficiente. Pero bueno, al menos lo intento. El sábado voy a una corrida, son 5 kilómetros y vamos con mi novio y hemos estado entrenando estas semanas para lograrlo. Seguramente terminaremos muertos, pero se sentirá bien tener esa meta (correr 5 kms) y alcanzarla.

Bueno, eso por ahora, finalizando el Melreto vuelvo a reportarme. No creo que logre llegar a mi meta, porque ya falta muy poco y aún no estoy tan cerca, pero al menos espero resultados positivos. Abrazos a todos, y no crean que los he olvidado!

Retomando el buen camino

La ansiedad ha bajado, pero preveo que aumente cuando se acerque mi entrega de mi tercer informe de tesis, la próxima semana. Intento respirar y mantener la calma y pensar positivo.

Mi madre dice que sentimos ansiedad cuando creemos que no vamos a lograr algo, que es imposible. "¿Es imposible", me preguntó. No, no lo es. Tengo que dedicar casi todo mi tiempo libre a la tesis para cumplir con los plazos, pero puedo hacerlo, y lo estoy haciendo. A medida que lo visualizo como algo posible en mi mente, la ansiedad pasa. No más pensar en lo que debí haber hecho y lo atrasada que estoy o la tarea titánica que tengo por delante. Mejor concentrarme en lo que puedo hacer hoy, e ir avanzando paso a paso. Subdiviendo la gran tarea en muchas pequeñitas que voy realizando, todo parece menos terrible, y la ansiedad disminuye.

Así es como esta semana he logrado retomar el buen camino. Así comienzo bien este diciembre, y ya veo que no llegaré a mi meta de pesar 66 kgs a fin de mes, pero quizás logre al menos volver a ver esos 69,5 de los que me alejé.

Hoy peso 72 kilos, pero ando con la regla, así que quizás hayan unos gramos de más. Pero prefiero trabajar con lo que veo que tengo, no con lo que creo que tengo. Desde el 13 de noviembre aprox que he subido 2,5 kilos. Los quiero volver a perder este mes. Es mi meta para el Melreto Operación Nochebuena, junto con salir a correr 3 veces a la semana.

Se me olvidó comentar en la entrada anterior que este punto fue lo único que me propuse para el Melreto anterior que efectivamente cumplí. Me dije algo así como "salir a correr 4 veces más antes de que acabe el Melreto" y lo hice, aunque me ha implicado madrugar en días en los que no me toca hacerlo, jaja, pero vale la pena, seguro que sin correr en vez de engordar 2,5 kilos en estas 2 semanas y algo habría engordado 3 ó 4.

Así que aquí estoy, de nuevo en el buen camino y con ánimos renovados, aunque con poco tiempo para actualizar y firmar en sus blogs, me disculpo por eso. Ya el lunes tuve un buen día de dieta, el martes tuve mi equivalente a la dieta líquida que hacen algunos, que es comer mayoritariamente frutas para limpiar el organismo, y hoy también espero hacerlo bien. Así, día a día, paso a paso, tal como tengo que hacer con la tesis.

Este es mi gran cambio. Lo que diferencia a este intento por perder peso de todos los anteriores. Que cuando comienzo a volver a subir el peso perdido, y podria recuperarlo todo, freno. Digo "no mas". Subi 2,5 kilos de los 11,5 que habia perdido. Aqui me detengo y retomo el buen camino. No dejare que unas malas semanas respecto a la ansiedad eviten que este, ESTE Y NO OTRO, sea mi intento definitivo por cambiar mi vida. Este es el momento de decir "esta vez es diferente y voy a probarlo". Aqui digo "basta", aqui diferencia este intento por perder peso y relacionarme mejor con la comida de todos los anteriores que solo eran dietas, nunca un intento real por cambiar mi vida, como ahora. Esta es mi oportunidad y la voy a aprovechar.

Muchas gracias por todos los ánimos y consejos. Como siempre, me ayudan un montón =)

PD: 2,5 kilos subidos en 17 dias... y por suerte hice ejercicio, sino seguro que es mas. Realmente tengo un don para esto... si quieren subir de peso rapido, ya saben, preguntenme a mi, les dire todo lo que hay que comer y beber y a que horas, jajajaja

Ansiedad y retroceso

Chicos, siento tener esto tan abandonado. Este es un mensaje flash, porque estoy muy apurada. Mi tesis entró en un período intenso, en el que debo avanzar rápido para ponerme al día con el trabajo y lograr tener todas las notas que corresponden a mis avances. Esto ah hecho que casi todo mi tiempo libre se haya visto destinado a la tesis, al punto de complicarme con el trabajo, pues muchas personas a quienes necesito entrevistar tienen tiempo sólo a horas en las que trabajo.


Este fin de semana me ha tocado trabajarlo entero, y hoy tddomingo tuve turno de 10 horas, dos extra, porque mañana trabajaré sólo 6 para poder hacer una entrevista antes. Así que imaginen lo cansada que estoy.

En la dieta las cosas han ido mal como consecuencia de lo anterior, y esto me ha hecho sentir mal hasta un punto en el que no me alcanzan las palabras. Sólo estoy orgullosa de decir que no he vomitado, como lo habría hecho en otros tiempos. Intento asumir mis errores y volver a la lucha apenas pueda.


Aún así me angustia terriblemente esta sensación de que no logro controlar mi ansiedad. me acecha el temor de volver a subir todo lo que bajé, y que todo mi esfuerza sea una dieta más en la que perdí peso pero lo volví a subir después. Me siento fracasada al no poder manejar mejor mis emociones y que no me lleven directo a la cocina, a comer. Yo quería cambiar mi vida y cada vesz que eso ocurre siento que no la estoy cambiando, que repito los mismos malos hábitos de siempre, y lo peor es que lo hago consciente de que está mal pero no logro frenarlo. Sigo relacionándome mal con la comida. Sigo sin cambiar.


He intentado aplicar sus consejos pero me cuesta mucho. Mi mente agranda los fracasos y minimiza los logros. Convierte los temores en monstruos. Convierte la tesis en un monstruo. Sólo me consuela sentir que a medida que avanzo en ella, la ansiedad disminuye un poco, pero sólo un poco. Y que he estado corriendo, y cumplí con mi meta de mi entrada anterior en el blog, de hacerlo 4 veces antes de que acabe el Melreto. Pero sobre lo mismo, ni hablar, he subido de peso, nada más lejano que mis metas...

Combatiendo la ansiedad con endorfinas

Así estoy. El último par de días me abandoné un poco en los brazos de la ansiedad, no quise luchar con ella. Es muy lista, la ansiedad. Se desliza de sigilosamente bajo nuestra puerta y no nos damos cuentas de que llegó. Luego va en aumento y entonces sí la sientes. Te manda a la cocina o a la máquina que expende chucherías. Haces un esfuerzo sobre humano por no sacar lo más calórico y te conformas con unas galletitas de fibra light y te dices a ti misma que es sólo porque son las 11am, aún es temprano, y es hora de esa merienda de media mañana en la que normalmente como fruta. Pero como no es hambre lo que siento, no se va al comer, porque es ansiedad que no desaparece sino hasta que hallas alguna manera de lidiar con ella. El problema es que a veces no quieres, quieres caer presa de la ansiedad y comerte el mundo y a veces te lo permites. Entonces llegan los atracones y las cosas de las que después te arrepientes...

Pero estoy tratando de manejarlo. De ser fuerte. No entregarme a la ansiedad y los atracones. No lo fui el último par de días, me porté mal y lo lamento. Pero de nada sirve llorar sobre la leche derramada, lo que debo hacer es calmarme, respirar y seguir adelante. Lo mismo con la tesis. En vez de lamentarme y estresarme y ponerme ansiosa por lo atrasada que estoy, sólo debo calmarme, respirar y seguir adelante. Como me dijo AFlo: Just Breath. Hoy hice una entrevista para mi tesis y me sentí mejor. Más tarde tengo otra, y siento que avanzo, a pasos lentos, pero avanzo y eso me calma. Y para ayudarme también salí a correr. Creo que ya he perdido suficiente peso para poder correr sin que nada me duela, así que me decidí a intentarlo. No quería hacerlo porque me siento culpable al destinar tiempo al deporte que debería destinar a la tesis, pero mi novio bien me dice que con organización soy capaz de hacer todo lo que me proponga. Y me hizo tan bien. Corrí 2 kilómetros y me sentí increíble. Tuve una sensación de libertad impresionante, el mundo era mío y yo podía hacer lo que quisiera, así que escuchaba la música, me dejaba llevar por su ritmo y corría más. Fue increíble. Mañana lo hago de nuevo. Y así, de paso libero ansiedad y genero endorfinas, ¿qué mejor?

Por otro lado, me sumé al Melreto pre-navidad. Sigo en 70 kilos y mi meta son los 68,5. Además me he propuesto entrenar al menos 4 veces más antes del 1 de diciembre, el día en el que termina el reto. Y me inscribí en una corrida (por acá el running está muy de moda). Son 5 kilómetros el día 19 de diciembre. Así que tengo un mes aproximadamente para ponerme en forma. Y claro que lo haré.

Muchos propósitos nuevos, me llenan de alegría. Les dejo unas fotos de Valparaíso, de mi reciente viajecillo del fin de semana pasada. En la primera aparece uno de los famosos ascensores que te ayudan a subir los cerros de la ciudad, en la segunda aparezco yo y las otras dos son del paisaje. Ojo White Rose, que esta vez no me censuré el rostro, ya me siento más en confianza, jaja. Ojalá les gusten las fotos, especialmente a Miguel Arturo que dijo que quería conocer Valparaíso algún día.




Noticias

Estoy de regreso, con varias noticias y, para variar, poco tiempo para contarlas, así que intentaré ser breve.
No superé el melreto. Lo inicié con 70 kilos y mi meta era llegar a los modestos 69,5. Lo logré durante la semana pasada pero el fin de semana en la playa fue devastador para la dieta y recuperé lo perdido. Hoy estoy en 70 nuevamente. Pero intentaré volver a los 69,5 antes de que acabe esta semana, espero que no me resulte demasiado difícil.

Por otra parte, el viernes fui a Viña del Mar, una ciudad costera acá en Chile, que queda muy cerca de Santiago (donde yo vivo). Fuimos con mi novio a celebrar nuestro primer año juntos. Lo pasamos increíble, sacamos fotos preciosas, recorrimos varios sectores costeros (Valparaíso, Viña y Con Con) y hasta me mojé los pies en la playa. Comimos y bebimos un montón, realmente nos consentimos mucho, pero creo que nos lo merecíamos. Desconectarnos por completo del trabajo, la rutina, la tesis, la dieta, etc y sólo dedicarnos a disfrutar del descanso, el maravilloso lugar y, por supuesto, nuestra mutua compañía.

Pronto subiré algunas fotos y les mostraré algo del lugar para que lo conozcan y vean lo felices que estamos, jajaja.

Me apuntaré al próximo melreto de este viernes, y como no tengo ninguna fecha especial (como aniversario o cumpleaños) durante esos 10 días que durará, espero seguirlo realmente bien, sin hacer excepciones ni concesiones especiales que retrasan mi pérdida de peso. Quiero empezar diciembre pesando 68 kilos y empezar el 1 de enero del 2010 pesando 66 kilos. Es la nueva meta mental que tengo.

Por otra parte mi tesis va fatal, estoy atrasada con los plazos de avances que debo entregarle a mi profesora guía lo cual me tiene bastante estresada y un poco ansiosa, lo cual es algo con lo que debo luchar. Al comienzo mi ansiedad no se manifiesta con comida, pero a ratos siento que sí y sólo quiero ingerir cuantos carbohidratos sea posible. Y sé que no me calmaría aunque mi estómago me diga que estoy satisfecho. Me esfuerzo por recordar que no son la solución a mis problemas y que no es hambre lo que me mueve a ellos, sólo ansiedad y estrés que no sé manejar bien. Intento manejar esas sensaciones mejor, a veces resulta, otras no tanto. Pero al menos lo estoy intentando...

Todo el camino desde marzo 2009

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