Día 53 del Reinicio: De vuelta al 70

¡Así es! Ayer en la mañana me subí a la báscula antes de desayunar y ésta recompensó mis esfuerzos con un maravilloso 70 exacto, ningún gramo más, ningún gramo menos. Recuerdo cuando en noviembre pesaba esto y me tenía harta porque lo único que quería ver era un cambio en la báscula... y ahora estoy tan feliz de ver este numerito de nuevo! jajajaja. Ironías de la vida.

Así que por fin llegué a la segunda meta de las que me impuse el día de mi Reinicio (15 de marzo). Y toca remplazar la reglette por una nueva meta, pero a ratos me dan ganas de dejarla un tiempo más ahí mostrando mi meta cumplida, se ve tan linda, jijiji. Pero aún me falta para llegar al normopeso y más para el peso ideal así que prontamente será reemplazada por los siguientes objetivos.

Y... adivinen qué, mañana viernes es mi cumpleaños!!! Así es, cumplo 25 años, y estoy feliz de que los celebraré con 8 kgs menos que el año pasado (aunque si hubiese sido más constante podría ser una diferencia aún mayor, pero qué se le va a hacer). Creo que más adelante subiré las fotos comparativas para que las vean, yo en mi cumple del año pasado y yo en mi cumple de este año. Y espero que el del próximo año sí pueda recibirlo realmente en mi peso ideal.

Bueno, de sobre está decir que por el cumpleaños me saldré de la dieta, pues es EL día del año que es para mí y pienso consentirme. Pero inmediatamente después de eso vuelvo a la dieta con más fuerza que nunca, nada de decir "como ayer no estuve a dieta, mejor convirtámoslo en todo el fin de semana" o cosas así. No quiero. Quiero seguir portándome bien, seguir viendo buenos resultados, seguir cambiando mi vida. Esta vez realmente quiero hacerlo.

Sobre sus comentarios en mi entrada anterior veo que no soy la única reacia al tema de los medicamentos, jajaja. Bueno, les aliviará entonces saber que no los tomaré. El lunes tomé uno sólo y me alteró demasiado, estaba acelerada, medio temblorosa y por la noche no podía dormir. El médico me recetó algo también en caso que no pudiera dormir, pero eso me volvería realmente una adicta a los fármacos. Dos durante el día para controlar la ansiedad y luego uno en la noche para poder dormir? Ese no es modo de vivir. Si algún día siento una ansiedad incontrolable, consideraré tomar los fármacos sólo por ese día, pero nada más, no se volverán una costumbre ni una constante en mi vida, quiero hacer esto sin ellos. Creo que necesito ayuda para controlar mi ansiedad y cambiar mi vida, pero ayuda de otro tipo. Sé que hay gente que toma medicamentos y le funcionan bien, pero yo No quiero hacerlo. No si hay otro modo de hacer esto.

Ah, sobre el fibrasol, efectivamente es como una fibra que se diluye en agua, como si fuera un té. El médico lo recomienda porque también te ayuda a sentirte saciada y además combate el estreñimiento. Pero no es mi casi, si me pasa algo es que voy al baño demasiado seguido y no sé si necesito esta fibra extra en mi vida XD De todos modos compré una caja, just in case.

Así que aquí estoy, bien hasta el momento, contenta con la dieta del médico, contenta con mis resultados y contenta con MI CUMPLEAÑOOOOS, jajajaja. Así que ánimo que si yo puedo, ustedes también.

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En otro tema, quería repetir mi historia con el sobrepeso y las dietas para la gente nueva que ha ido llegando pero no me da tiempo de escribirla en extenso. Supongo que un resumen ejecutivo sería decir que desde la adolescencia que lucho con el sobrepeso y la ansiedad, gatillada en parte por problemas personales (que me han disparado la ansiedad y llevado a subir de peso). Hice varias dietas, perdí peso pero luego volvía a subir siempre en períodos de ansiedad. De esas veces la más memorable es del año 2006 que estuve pesando entre 60 y 61 kgs pero el 2007 volví a subir todo e incluso más. En febrero del año pasado llegué a pesar 81 kgs. Comencé algunas dietas interrumpidas que en julio me llevaron a decidir un intento "más serio", esta vez con 75 kgs y entonces abrí el blog.

En noviembre estuve pesando 69,5 kgs, en diciembre volví a subir un poco, luego lo volví a bajar y durante enero y febrero hice cualquier cosa así que volví a subir de peso hasta estar en 75 kgs de nuevo en marzo. Así fue como el 15 de marzo lo escogí como mi fecha de Reinicio y desde entonces estoy contando los días y tratando de dar cuenta de mi proceso lo mejor posible. Ya he perdido 5 kgs desde entonces, volviendo a sentirme como lo hacía en noviembre, y espero que desde aquí el camino sea nuevo y sólo avanzar en él, no volver a retroceder más. Esto para mí no es sólo estar a dieta y perder peso, quiero cambiar mi vida, mis hábitos y mi relación con la comida. No quiero comer por ansiedad o porque no sé lidiar con mis problemas. Quiero superar mi adicción a la comida y a comer cuando estoy triste, nerviosa, ansiosa, estresada, etc. En fin, quiero ser una persona sana con todo lo que eso implica.

Día 50 del Reinicio: Nuevo Proceso

Bueno, finalmente fui al médico. Me fue... más o menos. El médico bien y sus planes para mí bien, pero él no me agradó tanto, algo entre su personalidad y su forma de ser no me gustó del todo, no me hace sentir muy cómoda. De todos modos me dio una dieta, con un plan de alimentación que me pareció bastante previsible pero no está de más tenerlo. Y bueno, cuando le mencioné el tema de la ansiedad me di cuenta que había cavado mi propia tumba. Los benditos (o malditos) fármacos. Le dejé claro, eso sí, qué cosas había tomado antes y no quería volver a tomar. Así que me hizo una receta personal. El fármaco que esa receta daría como resultado se supone que sería mucho más suave que lo que yo tomé antes así que bien por ese lado, pero de todos modos yo no quería fármacos. Lo otro bueno fue que me dijo que yo viera si habían días en los que tenía la ansiedad más controlada, y ahí podía tomar menos del medicamento o no tomarlo, que no está escrito en piedra y que yo misma vaya evaluando y bien qué tal voy. No sé si eso es bueno o malo que te lo diga un médico, pero a mí me pareció bueno.

Así que aquí estoy, hoy empiezo con la dieta del médico y me despido de la Scarsdale, que si bien me ayudó y me pareció sana porque se comía de todo durante la semana, es bastante dura y no es manera de alimentarse para toda la vida. Y yo quiero buenos hábitos para toda la vida, así como también quiero herramientas y ayuda para controlar la ansiedad y que ésta no me controle a mí.

Sobre eso, mis niveles de ansiedad bajaron bastante recientemente. Creo que siento más ansiedad cuando siento que una situación se me va de las manos, y siento que no la puedo o no la quiero enfrentar. Eso, claramente, me hace comer. Como para huir de aquello que me preocupa, me atormenta, me angustia. El viernes enfrenté la situación que más recientemente me tenía así: la tesis. Me reuní con mi profesora, le hablé de mis avances y de lo que me queda por hacer y fue muy positivo. De paso le expliqué algunas razones externas por las cuales no he avanzado tanto como yo quisiera, y entendió perfectamente y me agradeció mucho la confianza. Después de eso... uff... hasta me cambió el ánimo, me sentía aliviada y feliz. Y no pude evitar preguntarme si no podré hacer esto siempre que sienta ansiedad. Al menos, cuando la ansiedad surge de una situación que sí está en mis manos solucionar, quizás sí puedo. Por ejemplo, si me siento ansiosa porque me peleé con alguien, quizás el remedio en vez de comer es hablar con esta persona y solucionar nuestras diferencias. El remedio ahora fue enfrentar el fantasma de la tesis. El remedio el día de mañana puede ser enfrentar una difícil tarea en el trabajo. Pero enfrentar, no huir más. Y menos intentar huir mediante la comida.

Comer para intentar evadir o escaparnos de las cosas malas que nos pasan generalmente es un acto inconsciente. Sólo sentimos ganas de comer mucho y no sabemos por qué, hasta después, cuando analizamos la situación. Optamos por no detenernos a analizarla antes de comer, porque ese análisis podría hacer que no comamos y queremos comer, así que chao al análisis. Pero quizás si logramos cambiar ese comportamiento, si nos detenemos, pensamos, analizamos y convertimos un acto inconsciente en uno consciente, podemos dejar de comer por ansiedad. Podemos luego canalizar la ansiedad en solucionar el problema que nos afecta, y luego de eso bajará y no sentiremos tanto deseo de comer. Quizás sí se puede. Quiero creer que se puede.

Ah, y bueno, sobre el peso, les cuento que en la consulta del médico pesé 74 kgs en vez de los 71,5 que pesaba en mi casa en la mañana. Horror. Bueno, al menos ya sé que son 2,5 kgs de diferencia entre pesarme en la mañana en ayunas y sin ropa y en la tarde con ropa (y más encima ropa de otoño-invierno). Pusimos como meta llegar a los 62kgs y luego ver si bajo más o me mantengo. Debo ir a verlo en un mes más y contarle qué tal me ha ido. Hoy en la báscula de mi casa peso 70,5kgs, lo que significa que he perdido 1 kg desde el jueves y estoy contenta con eso. Además, recuperé mi peso de diciembre.

Con estos 70,5 kgs comienzo mi día 50 y mi nuevo proceso, el de seguir la dieta del médico y probar el fármaco mágico, aunque creo que no tomaré mucho de él, sólo lo usaré en los días o los períodos en los que sienta mucha ansiedad, realmente no quiero depender de ningún medicamento, aunque sea más natural y suave que otros. Luego le contaré al médico y veré qué le parece, pero como lo dejó a mi criterio, no creo que le parezca mal.

A todo esto, ¿han oído hablar del Fibrasol? También me lo recomendó.

Yyyy... estoy a sólo 500 gramos de mi segunda meta desde mi Reinicio (el 15 de marzo, cuando volví a empezar tras un par de meses de hacer cualquier cosa, las metas están al costado)del blog). Definitivamente estoy contenta. Y cada vez me acerco más al normopeso, que son 68 kgs. Y luego, sólo será cosa de concentrarme en llegar a mi peso ideal.

Un abrazo a todas y todos los que leen, espero que su fin de semana también haya sido bueno.


PD: El sábado me hice una tortilla de espinaca de lo más sana, hoy la pruebo (bueno, cuando la hice probé los trocitos que se pegaron a la sartén y estaba muy buena!!! Además caminé mucho y me preparé jalea light para la semana, así que estoy orgullosa de haber convertido un sábado en el que normalmente no habría hecho mucho, en un día productivo en el que hice cosas que benefician mi salud, como prepararme comida sana y caminar a buen ritmo (aún no me atrevo a volver a correr porque estoy con un leve dolor en un tobillo). Otra razón para alegrarse.

Día 46 del Reinicio: Cambiar

Cambiar. Eso es lo que quiero. Estar a dieta no es cambiar, lo llevo haciendo por años. Un cambio de verdad significa un cambio de actitud, un cambio de relación con la comida, cambio de hábitos. No sé cómo cambiar sola. Estoy a dieta. Pierdo peso. Siento ansiedad. Vuelvo a comer como si no hubiese mañana. Vuelvo a engordar. Vuelvo a sentir culpa, a sentirme mal conmigo misma. Vuelvo a estar a dieta. Vuelvo a empezar.

El fin de semana pasado, como les dije, rompí la dieta el sábado. Se suponía que era sólo por un rato, el sábado en la tarde, pero no pude retomarla el domingo. Me dije a mí misma "la retomo el lunes" y eso fue fatal. El domingo comí en exceso al almuerzo y a la noche y eso me hizo sentir pésimo. Mientras pensaba en todo eso el lunes en la mañana, comprendí que necesito ayuda. No puedo hacer esto sola.

El lunes en la mañana llamé a un médico para gordos. Su página en internet me pareció buena e informativa, y no sé por qué me animé a llamar y pedir una consulta. Es hoy. Voy después del trabajo. Veré si me da confianza, si lo que ofrece me interesa y si me parece buena idea seguir viéndolo. No sé, tengo ciertas expectativas, claro, pero también voy preparada para que quizás no me agrade del todo. No quiero que me medique, por ejemplo. Quiero aprender a controlar lo que me pasa, pero no con medicamentos. No digo que sean malos, me parece bien que haya gente a la cual los ayuden, pero no es un camino que yo quiera seguir, porque ya lo hice en la adolescencia y no quisiera repetirlo. En fin, veremos como va eso.

Por lo demás, la dieta esta semana va bien. Voy en 71,5 kgs. Supongo que cuando vaya al médico pesaré más, porque yo siempre me peso en las mañanas y esto será en la tarde, así que claramente mi peso cambiará. Aún así, tengo la esperanza de empezar mayo con 71 kgs y quizás celebrar mi cumpleaños (el viernes 7) pesando 70 kgs. Cada vez me acerco más a esa meta, y eso me agrada, pero luego de esa meta deben venir otras. Hasta que me sienta realmente bien conmigo misma otra vez. Y haya cambiado mis hábitos y mi relación con la comida. En serio.

Es como que descubrí que no importa si tu sobrepeso son 15 ó 50 kgs. Cuando no sabes lidiar con tus emociones y las evades comiendo, algo no está bien, algo tiene que cambiar. Hacer dieta no basta. Hay que cambiar mucho más que eso. Se necesita un cambio de mentalidad.

Les dejo un link que encontré en la web y me pareció muy interesante, ojalá lo disfruten y les sirva como a mí me sirvió: http://dietas-adelgazar-rapido.com/adelgazar/trastorno-por-atracon-causa-obesidad/ En mi próxima entrada les cuento qué tal me fue con el médico.

Límites

Hola gente linda, cómo no tengo muchas novedades respecto a mi peso, dado que hice muy bien la dieta unos días y luego la rompí el fin de semana y no me he pesado desde entonces (la última vez lo hice el jueves y estaba en 72 pero creo que algo debo haber subido, y ahora vuelvo a la dieta y espero volver a bajar), les dejo uno de los temas que mencioné en la entrada pasada y que estaba pensando que sería interesante tratar. Un abrazo!
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He descubierto algo curioso sobre la mayoría de quienes pululamos por esta comunidad de blogs. Un patrón, o algo así, que parece que casi todos seguimos. Esa es otra razón -además del desahogo, el registro diario y el apoyo- por la que este blog me parece tan buena idea. Aprendo sobre mí y puedo constatar que muchos repetimos ciertas conductas.La observación me permite aprender más sobre todo lo que conlleva el sobrepeso y la obesidad.

Lo que he observado y a lo que quería referirme es cuando de vez en cuando salimos de vacaciones o pasamos un fin de semana fuera de la ciudad o en casa ajena y cosas así. Todos sabemos que será difícil mantener la dieta fuera de nuestros propios hogares y rutinas. Así que decidimos romper la dieta por unos días pero intentar "no excedernos mucho". Algo así como "no estaré a dieta pero tampoco me comeré todo lo que pille". Apelamos a nuestra capacidad de moderación. Decimos que cuando comamos cosas que engorden intentaremos compensar, ver qué cosas podemos reemplazar por otras un poco menos calóricas, que no aceptaremos alcohol, que nos mediremos con los postres, etc. Y con esa resolución partimos a algún lugar que no es nuestra casa.

Luego, cuando volvemos he observado que la gran mayoría (me incluyo) no nos moderamos. Llegamos contando que no compensamos nada, que comimos todo lo que encontramos, que hasta nos servimos varios postres, que cada oportunidad que tuvimos de elegir algo no tan calórico la dejamos pasar. Es como que en el momento en que pensamos "bueno no voy a estar dieta pero..." no logramos asimilar nada después del pero. Es como si el sólo decir "no dieta" fueran palabras mágicas que nos permiten olvidar todo lo demás. Nos proponemos en vano una moderación que nunca realmente tenemos intenciones de cumplir, y si realmente lo queremos cumplir, esa resolución se evapora en cuanto vemos las posibilidades de comer todo aquello de lo cual normalmente nos privamos. Es como si esa posibilidad nos volviera un poco locos y nos hiciera olvidar cualquier resolución previa.

Este hecho puede que no sea tan preocupante en sí. O sea, nos fuimos de vacaciones y a causa de nuestra incapacidad de moderarnos en vez de recuperar 1,5 kgs recuperamos 3. No es tan grave. Si fue sólo un fin de semana, o una fiesta, puede que la consecuencia sea aún menor. Pero ése, para mí al menos, no es el problema. No se trata sólo de las implicancias físicas que tienen estos hechos, sino las sicológicas. Primero, la culpa. Luego, ¿qué dice esto sobre nuestra capacidad de autocontrol? En realidad, dice algo muy simple. Todavía no tenemos mucho autocontrol. Todavía vivimos en un mundo de "todo o nada" respecto a la comida. No hemos adoptado aún esos nuevos y buenos hábitos que esperamos que nos duren toda la vida. Como no los tenemos, necesitamos reglas, bastante estrictas, que cuando decidimos relajar un poco, terminamos comiendo de todo y rompiéndolas por completo.

En fin, no sé si hay una conclusión respecto a esto, pero creo que es bueno darse cuenta. No puede ser casualidad que a casi todos nos pase lo mismo, ¿no? Creo, realmente, que es una prueba de fuego la idea de ir a alguna parte y decidir no seguir la dieta pero comer con moderación de todos modos. Si lo logramos, quiere decir que realmente hemos logrado controlarnos y ajustar nuestros hábitos a distintas situaciones. Que romper un poco la dieta no significa comer todo lo que nos pongan por delante, en exceso y con ansiedad. Que sólo significa darnos algunos gustos, pero mantener los límites y el control. Mientras no tengamos esos límites ni ese control, creo que es bueno ser conscientes de esto, y trabajar en eso. Recordar que no estamos sólo siguiendo una dieta y estrictas reglas alimenticias, sino que estamos cambiando de hábitos y cambiando de vida. A menudo creo que lo olvidamos y nos concentramos sólo en la dieta, las calorías y el menú diario, cuando esto es mucho más que eso. Creo que teniéndolo en cuenta podemos lograr un cambio real y permanente y correr un mucho menor riesgo de recuperar el terreno ganado y que el cambio sea temporal.

Día 38 del Reinicio: Mucho qué reportar

Aquí estoy, aquí sigo. Adivinen por qué me he desaparecido. Sí, por la razón típica que much@s nos desaparecemos, porque me he portado mal. La Dieta Scarsdale la seguí sólo por 8 días, aunque esos 8 días la llevé bastante bien. Perdí un poquito más de 2 kgs, cerca de 2,5 kgs. Pero luego tuve noticias de mi profesora guía de la tesis. Y está preocupada. Eso no es bueno. Cree que he avanzado poco la tesis a causa del trabajo y tiene razón. Se quiere reunir conmigo. Ay. Ansiedad. Mucha. De pronto, una dieta que empecé sintiendo que era muy fácil de llevar porque se comía de todo, se me volvió insoportable.

El martes pasado rompí la dieta y volví a mi hábito de chica ansiosa. Comer y beber como si no hubiese mañana, porque me estresé, me puse tan tensa, incluso me demoré en responderle a mi profesora porque no sabía qué decir. Y tengo la pésima costumbre de no hablar de estas cosas. Si hablara de ellas o escribiera de ellas en su momento, ¿desahogaría la ansiedad mejor? ¿comería menos?

Bueno, de todos modos no quise arruinar todo el peso que perdí durante la Scarsdale, y decidí retomarla, hacer al menos la semana que me faltó. Comencé de nuevo el lunes y aquí estoy. El lunes enfrenté la báscula (cosa que no quería hacer, pero siempre es mejor salir rápido de esa incertidumbre culposa que nos hace tan mal) y descubrí que sólo recuperé un kilo de lo perdido previamente. O sea, estaba en 73 kgs. No sé si he bajado más desde entonces porque me llegó la regla, así que me es difícil saber cuanto peso realmente. Esperemos que al término de esta semana los resultados sean buenos.

Por otro lado, tengo muchos temas en mente, temas que me gustaría tocar en el blog, relacionados con el sobrepeso, pero no he tenido tiempo de escribirlos. Ojalá pueda hacerlo pronto, y ojalá cuando lo haga opinen, porque creo que es interesante tener un debate sobre ciertas cosas que se relacionan con el sobrepeso, no sólo nuestra batalla contra los kilos y nuestros menús diarios. Finalmente, no sólo nuestra salud física se ve afectada, sino también la mental, y el simple hecho de perder peso requiere de una cierta preparación sicológica para lograrlo, y luego para mantenerlo. En fin, ya estoy escribiendo mucho, mejor lo dejo para una próxima entrada.

Abrazos!

Día 26 del Reinicio: No lo puedo creer

La Dieta Médica Scarsdale está funcionando de maravilla. A tal punto que apenas me lo puedo creer. He perdido 2 kgs en apenas 4 días. Dudo que en los próximos días siga perdiendo peso a este ritmo, imagino que pronto será más lento, pero de todos modos estoy muy contenta y muy animada. En noviembre llegué a pesar 69,5 kgs, y en diciembre (recuperé un poco de peso y luego volví a bajar otro poco) estaba en 70,5 cuando el año estaba por terminar. Cuando logre volver a ese peso creo que me voy a sentir muuuy bien.

El año pasado solía imponerme a mí misma metas con fecha que nunca lograba cumplir y siempre debía recalendarizar, lo cual me frustraba. Si se fijan ahora mis metas no tienen fecha (aunque evidentemente que no espero tardarme 6 meses en bajar un kilo), y son más pequeñas, de modo que a medida que veo que las voy cumpliendo, me animo. Ya cumplí la primera, 73 kgs. La próxima son los 70 kgs.

Sobre estos días con la Scarsdale les cuento que no he sufrido demasiado, siento que he comido de todo, solo que el orden claramente es un poco estricto porque es un dieta que disocia los tipos de alimentos y hay cosas que noto que no se mezclan. Hasta me queda algo bien que no hayan las meriendas, porque muchas veces estoy en el trabajo a la hora de las meriendas y se me olvidan. Lo único que he debido cambiar fue el cordero del miércoles por jamón de pavo, ya que no tenía cordero y no estaba dispuesta a ir a comprar y luego asarlo. Todo lo demás OK, y lo bueno es que aunque acá ya es otoño, parece que el verano aún no se va del todo y quedan algunas buenas frutas para cuando dice "fruta de la estación". Por otro lado, las cenas suelen ser más contundentes en esta dieta, y justo estoy con mucha ansiedad por las tardes, así que eso también me queda bastante bien.

Yyyyy, como no quiero dejarlos sin foto, los dejo con una de mis vacaciones, que en febrero tuve vacaciones de verano y fui nada menos que a Chiloé a ver a una prima que vive y trabaja por allá. Fuimos con mi novio y aunque tuvimos algo de lluvia, lo pasamol increíble y yo aproveché de conocer varias zonas en las que antes no había estado en mi visita previa. Ahora, es realmente deprimente ver las fotos de esa visita previa porque estaba muy flaca y extraño estar así, jajaja, pero ya recuperaré esa figura. Por mientras, la foto de este febrero (con mi novio, y yo vistiendo un chaleco y un gorro que compramos allá en una feria artesanal).



Día 22 del Reinicio: Dieta Scarsdale

Hace unos días vi que el gordo cabrón estaba haciendo esta dieta: La Dieta Médica Scarsdale. Se ve bastante saludable y me pareció que quizás podría ser una buena idea intentarla. No he seguido muy bien mi dieta anterior y por esta fecha debería estar pesando 73 kgs según mi planificación anterior, y sólo estoy en 74. O sea que desde el día 1 apenas he perdido un kilo. Mi fuerza voluntad ha sido muy escasa. Y ni siquiera tengo las réplicas para echarle la culpa pues han disminuido bastante (aunque anoche hubo uno de miedo, hasta me despertó muy asustada, pero son cada vez menos frecuentes). Por otro lado, supe que ayer hubo un fuerte sismo en México, ¿están todos los bloggers de por allá bien? ¿Hay muchos daños?

En fin, hoy es mi primer día de la Dieta Médica Scarsdale (si quieren verla, hagan click en el link que puse más arriba), y espero poder mantenerla. Creo que será duro hacer una dieta tan normada, pero a veces necesito normas bieeen claras para no tener ninguna excusa para salirme. Veremos qué tal me va. Por el momento sólo he desayunado: comí frutas, una tostada integral y un té con endulzante.

A continuación, quisiera dejarles una imagen de mi visita a Talca y todo lo que vi allá. Y con esa imagen, un pensamiento: Todos enfrentamos retos cada día. El que nos convoca a estos blogs es perder peso, y quienes estamos en esto sabemos lo duro que es. El de gente que vive en ciudades como aquella a la que pertenece mi imagen, es la reconstrucción, levantarse después de una durísima caída, seguir viviendo aún cuando todo ha cambiado tan brutalmente y a ratos no parece tener mucho sentido. En alguna parte en nuestro interior encontramos una fortaleza que ni siquiera sabíamos que teníamos para enfrentar estos retos y tareas y salir adelante. Todos podemos hacerlo. Todos lo llevamos en nuestro interior.

Por eso les envío a todos fuerza y ánimo para superar los retos y alcanzar sus metas. Sé que podemos!


Todo el camino desde marzo 2009

Reglette regime